lunes, 26 de agosto de 2013

La biblioteca de Julio

Los culturetas de mínimis piensan que para demostrar lo al día que estan en comics basta con poseer -ostensiblemente, eso sí- el Maus de Spiegelman, el Pyongyang de Delisle y el Persépolis de Satrapi (los sublimados añadirán el caballero oscuro de Miller, from Hell, la muerte de Superman o algo oscuramente distinto, segun ellos). Con eso ya cubren: ya molan.
Pero una biblioteca de comics es algo totalmente distinto. Una biblioteca de comics no puede ser ordenada, ni prevista desde cero: ha de revelar una determinada evolucion del lector, un camino ininterrumpido desde la niñez hasta la edad madura, en que la coleccion prosigue, crece. No se puede comenzar leyendo comics con Eisner o Jodorowski: eso es como leer el Quijote a los 6 años. Hay que comenzar leyendo tebeos; luego comics y despues ya hablaremos de novela gráfica o arte secuencial, que diría cierto hebreo que contrataba con Dios. En España, hay que comenzar con los grandes del tebeo: con Mortadelo, Zipi y Zape, Asterix. Con las versiones de los clásicos vividas por el Superlopez de Jan combinándolo todo con Tintin, adaptaciones de las novelas clásicas (tipo Joyas literarias juveniles) y algun que otro héroe de los de siempre, sea el Corsario de Hierro, Superman o Daredevil. Despues iran viniendo protoheroes, antiheroes y heterodoxias. Despues vendrán Sandman, el Rasputín de Corto, el Carlitos de Paracuellos o . Entonces es hora de disfrutar del comic europeo, los grandes americanos o la novela gráfica argentina: entonces la lectura del contrato con Dios, Mort Cinder o el Incal serán el placer que intento degustar a diario en casita o,cual es el caso, en la Ceuta de Dani, donde he encontrado, en la biblioteca de Julio, el mejor ejemplo de lo expuesto. Y para ellos (aquél aquí abajo, éste ahí arriba), van estas líneas.

viernes, 26 de julio de 2013

domingo, 21 de julio de 2013

El sol del membrillo, el sol de Antonio López

De Tomelloso a los mejores museos del mundo. De los vermuts en Lauticia a cerrar tratos de millones en el Maxim's... Del vaso de Peinado, a la 5a Avenida, y sin cambiar un milímetro. Ese Antonio Lopez, rodeado de (y por) pintores desde que fue concebido, en paralelo a la guerra que nos reventó. Esa es España, que pare a la par genios y guerras, arte y destruccion, sin saber con cual de las dos disfruta más.

El accidente me ha permitido retomar algún que otro proyecto -sedentes, siempre-, y uno de ellos me ha obligado a un nuevo visionado del sol del membrillo, tan lejano a aquel primero que tanto me costó (lo que no hará un joven estudiante de Derecho por encamarse) y que ahora, con el barniz de los años y la inmovilizacion impuesta por el astrágalo, se ha tornado en la degustación tranquila de un bello vaso de paz, tan parecido a aquellos que apuraba sin prisa en Tomelloso tras una jornada de detenidos, incapacitaciones y decisiones que no cabía más que tomar.

El Sol Del Membrillo es un poema quecte deja satisfecho y en paz, y que enseña cómo la belleza no ha de ser cruel, ni dura: la belleza pone a prueba al genio que sabe que va a superar el reto, y de ese modo se torna en un reto cómplice que se acomete en la anticipación de una victoria última y plácida.

Una anticipación que se degusta, con un resultado triple: el del proceso de creación, el de la contemplacion de lo finalmente creado y, como es este caso, el resultado cinematográfico.

Gracias, Señores Lopez y Erice, por una doble paz.

miércoles, 26 de junio de 2013

Bowie

Here I am
Not quite dying
My body left to rot in a hollow tree
Its branches throwing shadows
On the gallows for me

sábado, 8 de junio de 2013

Fractura de astrágalo

Existe vida bajo las cosas, y una razon increiblemente benevola para no tener miedo. Jamas.

viernes, 7 de junio de 2013

miércoles, 5 de junio de 2013

If... Rudyard Kipling

If you can keep your head when all around you
Are losing theirs and blaming it on you;

If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;

If you can wait and not be tired by waiting,
Or, being lied about, don't deal in lies,
Or, being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise;

If you can dream—and not make dreams your master;
If you can think—and not make thoughts your aim;
If you can meet with triumph and disaster
And treat those two imposters just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to broken,
And stoop and build 'em up with wornout tools;

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on";

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings—nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run

Yours is the Earth and everything that's in it,

And—which is more—you'll be a Man my son!

domingo, 2 de junio de 2013

El mercado de plaza Masadas

Todos los primeros domingos del mes, él acude a su cita con los que le visitamos. Cada vez más Slot y trenes, pero siempre acabas encontrando algo: desde Montaplex hasta vintage Star Wars pasando por madelman, geyperman, Exin...
Sobre todo, la reiteracion del recuerdo, y su empeño, agradecido, por pervivir.

jueves, 30 de mayo de 2013

martes, 28 de mayo de 2013

Christopher Lee, el p$&!#¡¡ amo



El puto amo: a sus 91 años, va el tío y saca un disco de Death Metal. Bajo el título de "Charlemagne: the omens of death", el icono de la Hammer, nuestro querido Saruman, conde Dooku starwarsero, librero de la invención de Hugo y tantos otros títulos, se lía la manta a la cabeza y nos saca un disco, nada menos que de Death Metal (no es heavy metal, lo siento, por mucho que me lo discutan). Debe ser que se le quedó la espinita al oir al Vincent Price en Thriller y claro, estas cosas hay que sacárselas antes de que llegue la parca... aunque con esta marcha, nuestro adorado señor Lee llega al siglo.

... es que hay tercera edad, y terceras edades.

L.

PS.- Yo ya he hecho el pre-order de la edición en vinilo, que encima el tío está en todo al nivel de últimas tendencias antipiratería marketinianas: manda gónadas

jueves, 16 de mayo de 2013

El enigmático caso del 811

Con este título llegó a venderse hace practicamente un siglo, en la estación de Chamartín, un opúsculo que de novela negra poco tenía, al centrarse en el análisis detallado de nada menos que la reserva troncal del artículo 811 del Código Civil, introducida ex profeso por el entonces Ministro de Gracia y Justicia Alonso Martínez para evitar que el patrimono del ducado de Medinaceli se disgregara, caso de fallecer el joven heredero, y heredar a su vez el progenitor ajeno al ducado.

Tardé mucho -no diré cuanto- en comprender el puñetero artículo, y fue gracias a un alma caritativa que me explicó el por qué del fárrago. Hoy, mi querida Gema ha introducido la curiosidad del tratado titulado "el enigmático caso de....", que llegó a venderse confundido como novela negra para leer en el tren ("he venido leyendo el misterio de la sucesión troncal, y el viaje se me ha hecho un suspiro"), y aquí lo dejo.

Gracias, Gemita

lunes, 22 de abril de 2013

El Don Giovanni del Teatro Real


(foto original del ABC, ojito)

Hay veces en que la ópera parece estar siendo cantada través de un velo de Myolastán (de ese que tanto añora Sostres). Veces en que parece que la escuchamos tras habernos chutado un Sumial (de ese que tanto gusta a ciertos opositores), y veces en que el que la versiona parece, llanamente, haber sido lobotomizado, cual imagen final del cuco de Forman.

Hay óperas que no debieran tocarse: Andrea Chénier, Tosca, Don Giovanni... lisa y llanamente, deben dejarse como nos llegaron. De hecho, creo que haría menos daño modificar alguna de sus arias que alterar la percepción de la historia que cuentan.

Pues bueno, hete aquí que llega un tal Dimitri Tcherniakov y, lisa y llanamente, la caga. Con artistas de la talla de Ainhoa Arteta, las posibilidades del Teatro Real y la garantía de uno de los grandes piezones de toda la historia de la ópera, la pifia más que el que confundió una despedida a Sor Otero (la última, en pleno camposanto) con una despedida de soltero, y apareció disfrazado de conejita del Playboy (no es broma). Es que no se ni por donde empezar: si por la escena del "cementerio", donde para iluminarnos, el pobre tenor dibujaba con el dedo la forma de la estatua inexistente; seguir por la no-grande finale, con todos ahí, a la vez, abarrotaos (me recordó a la escena nocturna, rodada a pleno sol, de "guns on the clackamas", donde los indios se aprovechaban de la "oscura noche" para sorprender a los vaqueros)... en fin, que habiendo habido abucheos múltiples, debían haber sido más. Manera de desaprovechar a maestros del bel Canto, Dios mío...

L.

PS.- De nuevo por favor, señor francés (ya mi subconsciente niega hasta su nombre), no nos haga esto... ya se que cuando pone "Nueva Producción"; "estreno mundial"; "obra hecha por encargo del Teatro Real"... o nos quita el intermedio entre actos tendríamos que darnos cuenta, pero aun así, se que debe tener un buen corazon y, como el ogro del cuento, le ruego que deje entrar la primavera en su espíritu. No es la crisis la que está liberando todos los Abonos del Teatro real (el mío, en unos días, si José accede)... es la pésima selecció de obras. Será que no estamos preparados pero, visto lo visto, es que tampoco quiero estarlo: al menos, para esto.

Josep Toutain y Mariano Ayuso: sic transit gloria mundi


Fueron tan integrantes de la Movida como Almodovar, la Vía Lactea o Alaska.

Desde las desaparecidas Editorial Toutain o la madrileña librería Totem de Gaztambide, introdujeron a Mort Cinder, la Venus de las Pieles, Corto Maltés, Arzach o la Metal Hurlant en las mentes sedientas de esa Transicion.

Comunicaron una nueva cultura; crearon espacios de reflexión (AKA el Doctor Osuya de los comics Forum) y nunca sabremos que, si hoy tienen exito en España Watchmen, los conflictos vampírico-licantrópicos, el terror, los superhéroes o la espada y brujería, es en gran medida porque ellos fueron quienes abonaron el terreno.

Hoy, casi nadie les recuerda.

Hoy, teniendo ante mí lo que queda del Libro de oro de Totem (tan parecido a lo que queda de esos cantorales medievales, ya solo visibles en las películas) les recuerdo yo.

lunes, 25 de marzo de 2013

La Pasion según San Mateo, de Bach



Lugar: Auditorio Nacional.
Día: sábado 23 de marzo a las 19:30.
Director: Ton Koopman (también armonio).

Típica pieza de estas fechas, el premiado director de la Amsterdam Baroque Orchestra and Choir no decepcionó. Su dirección es vital, activa y ejemplificante para un piezón de la talla de la Pasión de un perfeccionista como Bach. Dirija Ud. a un coro con niños, cuatro voces brutales (entre ellas, el narrador y a un Jesús verdaderamente Todopoderoso), instrumentos barrocos tipo viola de gamba y encima toque el armonio: el tío parecía un pulpo de los anuncios estos de webs de viajes.

La Pasión no es para entendidos, pero sí para gente que sabe lo que va a ver, y quiere verlo. El coro marca los momentos álgidos de este relato musicalizado del fin terrenal de Cristo; un relato que mantiene su interés y que no tiene grandes altibajos, manteniéndose en una secuencia musical de 160 minutos (pausa de 20 minutos en el medio aparte) sin estridencias ni momentos de brutal intensidad como podemos ver en Beethoven, y que curiosamente sume al espectador en una suerte de sopor activo, en que pasa a formar parte de un todo que se forma en la Sala. De tal modo, el espectador se integra en el propio relato de la Pasión y asiste, no a la interpretación de una pieza sublime, sino directamente a los últimos días de Cristo.

Una de esas piezas que hay que ver, porque gusta y es Bach, el genio técnico, en estado puro.

De La Luna de Madrid hasta Matador, pasando por Sur Exprés o el inimitable Canto de la Tripulación




Ni el DVD, el iPad, los tweets o la leche en verso. Las tendencias siempre precisarán de los soportes papel o fotográfico para expandirse. Y el mejor ejemplo, la movida madrileña. Ese subproducto maravilloso que creció -junto con la adicción al jaco, las obras de Crumb o los vinilos underground- gracias a las bases americanas (gracias por el soplo, Carlos), asentadas en una España que todavía no sabía lo que era, pero sí lo que había dejado de ser.

En esa época no es que todo fuera experimental: es que todo se experimentaba. En palabras recientes del irreductible y maravilloso Carlos García-Alix, es que nadie sabía lo que se estaba metiendo. Y de ahí la inocencia, la transgresión, y las ganas. De los experimentos sexuales de Chus Lampreave sobre Alaska hasta los prince Albert, la heroína, el techno sobre Trompisones o los primeros fanzines, las cosas se movían tan rápido que había que documentarlas, inter alia, para evitar que desaparecieran. Y ahí surgió, en Noviembre de 1983, la revista "la luna de Madrid", el hijo preferido -al menos, en su primera redacción-, del presciente Borja Casani, quien la llevaría de la mano hasta el verano de 1985: fecha en que su natural sustituta, la Sur Exprés, ya estaba asentada desde su nacimiento en diciembre de 1984. Estas dos revistas serían, a su vez, el germen del germen, y me explico. Fue una conversación en 1988 sobre cómo entrevistar a Domingo Ortega lo que daría lugar a la reflexion de García-Alix (esta vez, Alberto) sobre la posibilidad de reunir a los amigos en torno a una tabla y dos borriquetas, y crear algo nuevo. Reflexion ésta que pariría, en 1989, el primer número -de los 10 que saldrían- del Canto de la Tripulación, la que considero la revista más espontáneamente genial de toda la historia del Madrid -y quizás, de la España- del último cuarto de siglo.

El Canto de la Tripulación no es una revista fácil de leer y mucho menos, a fecha de hoy, encontrar. A salvo de tres números que todavía puedan quedar en la Kikekeller (atención especial al 7, dedicado al inimitable Ramon Gomez de la Serna), buscar los 10 ejemplares de ECT es como buscar la caja de Colgate donde regalaban el muñequito del retorno del Jedi, el madelman 2001 o militaria original de la División Azul: empresa imposible, que no por ello, menos tentadora.

Por el Canto de la Tripulación ha pasado el mundo de sendos García-Alix: motos, tatuajes, mujeres, arte, la fotografía de Alfonso, la poesía de Pedro Luis Galvez, el Madrid turbio de las checas, el comisario Lino, Ruiz de Letona, la Patro, los pistoleros... y las fijaciones de ese grupo de amigos, desde Ceesepe hasta Gonzalo García Pino, que lo mismo se enchuzaban en Tanger que en las antigua sede del Pombo, o los Stands de ARCO. Un grupo otrora unido, al que la vida, el tiempo y eventualidades cardiocoronarias o de otra índole acabó por separar, y que hoy perdura en las páginas de una revista que vale la pena buscar hasta la extenuación, se lo aseguro.

Hasta hace poco pensaba en Matador. Ahora la acompaña, también, el Canto de la Tripulacion.

L.

PS.- Se aceptan (no, mejor SE SUPLICAN ejemplares: contactar bloguero)

miércoles, 20 de marzo de 2013

Ludovico Einaudi, Michael Nyman y la Penguin Cafe Orchestra


Me hacen mucha gracia los intentos de clasificar la musica con otros parametros que no sean los puramente historicos o geográficos: alternativa, atonal, folk, grunge, funk, "otras músicas"... Me carcajeo del enésimo intento de encerrar el aire, máxime cuando el aire que se intenta aprisionar ha pasado por el tamiz de un instrumento musical, saliendo convertido en belleza. Porque la belleza no se puede cautivar.

Al igual que solo hay dos tipos de vinos -los que gustan, y los que no-, solo hay dos tipos de musica: la que es buena, y el resto. Y, ante todo, una pauta de distinción: la buena música es aquella que llega al alma, la agarra y la retuerce, la exprime, provocando las lagrimas de quien presencia la belleza, o la resolución de quien despierta de un largo letargo y ve todo lo que le queda por hacer en una vida que ha de terminar. El rsto, no es música.

Gracias a Pawan y su honradez, logré ver ayer a Luigi Einaudi. Pienso, y creo que "ver" no es le mot juste; porque a Einaudi, como a Nyman o la Penguin, no se le ve: se le asiste, se le presencia cómo mete sus manos en el alma del piano y le arranca la formula de la melancolia, la resolucion, el despertar o la vuelta al seno materno. Y al gritar, pensar o llorar, ese piano nos agarra y nos enfrenta a una vida sin Prozac, coca o somníferos. Una vida en que no se es: se actua o se reacciona sin parar, al son de un piano que nos recuerda que no estamos solos en el Universo. Que como poco, está Dios.

Ayer, Einaudi no decepciono: repasó lo mejor de su repertorio y nos presentó a nuevos amigos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Antes la carne de caballo y ahora, los pasteles

Los chinos acaban de detectar, segun sus estandars, que los pasteles de chocolate de cierta Corporacion tienen "un alto contenido en bacterias fecales".

...Manda huevos

martes, 5 de marzo de 2013

Rincones

Marionetas del destino

Somos marionetas del destino,
predestinados desde el nacimiento,
minúsculos,
irrelevantes para el universo.
Estrellas fugaces,
¿...solo vistas un segundo por unos pocos...?

Gotas del sudor del mundo,
paridos exclusivamente para nutrirle

O bien,

¿somos diamantes de luz,
nacidos de carbono,
convertidos en eternos,
a través de vidas únicas

Un Dios cada uno,
a imagen y semejanza,
diminutas copias perfectas,
En las que se atisba el milagro?

¿Qué somos?

¿Qué seremos, si seguimos siendo?

lunes, 4 de marzo de 2013

El così fan tutte de Michael Haneke


...Bueno, la verdad es que es de Mozart. Haneke "unicamente" es el director de escena, pero ahora que el Oscar está calentito, parece que tira más hablar del dire de Funny Games que del megagenio de Salzburgo, si bien ambos comparten esa avergonzada pertenencia a Austria, tan de moda tras los sucesivos pifostios que el hoy enano imperio ha venido causando día sí, día también, a lo largo de la historia.

Primero, la ópera. Si no fuera de Mozart, el acuerdo en calificarla de estrictamente bufa sería unánime. Pero señores, poner a Mozart de autor bufo en la escena operística es como plagiar a Faulkner en el pueblo de "amanece que no es poco": un pecado, vamos. El così es más bien... más bien un Divertimento pasado por el antitamiz de una mente genial. Una historieta de enredos, apuestas, decadencia y lucha barroca contra el tedio, a golpe de clave compinche, que nos va guiñando con cada ocurrencia de ese dúo conspirador compuesto por Don Alfonso (vuelta al Shimell fetiche de Haneke) y Despina, cuyo talento para la improvisación interesada se va desmadejando a lo largo de tres horas que parecen los cien minutos de cualquier película.

Las óperas son el mejor ejemplo de las teorías de Einstein. Cada ópera despliega un tiempo teórico -unas tres horas de media-, pero ofrece a la vez un espacio temporal sujeto a las consecuencias de sus aciertos y fallos, convirtiendo todo tiempo en un concepto flexible. Así me pasó con el Tannhäuser o este Così, teoricamente largos, pero cortos desde mi experiencia; o con esa "página en blanco", que más valía que en blanco se hubiera quedado.
Del mismo modo, en un decurso de tres horas se puede uno tropezar con maravillas creativas o, al contrario, con las más manidas repeticiones de nanotemas tontos (me vuelvo a remitir al binomio così-página en blanco). En el caso del divertimento de Mozart, el genio llega a sentar las bases de la teoría de los juegos, sin precisar poner nombre a la invención: el dilema del prisionero de Dresher, Flood y Tucker, el epítome de sumas no nulas, aparece un cuarto de milenio antes en las suspicacias -lógicas, mire Usted-, de los otrora íntimos Guglielmo y Fernando, que dudan si -lejos uno de la vista del otro-, no aprovechará cada uno de ellos para tomar disfrute carnal de la novia del amigo. En otras palabras: separados ambos decidentes, la decisión pende de una adecuada y certera representación del desarrollo de los eventos. Si esto no es el dilema del prisionero, señores, que me parta un rayo.

En suma: como con todo, lo bueno es lo que cada uno de nosotros disfruta genuinamente. Este feliz trueque de corazones y sentimientos, germanizado por mor del austriaco Haneke. Esta ligera comedia de 3 horas que al espectador actual le trae recuerdos del Malkovitch de las amistades peligrosas. Este retrato de decadentes asediados por el tedio, Celestinas y víctimas que no lo son tanto, nunca dejará de ser actual. Es lo malo de los pocos genios reales que nos da la historia. Que siglo sí, siglo también, siguen abochornándonos con un gigantismo gemelo, a veces, de la presciencia.

Respecto a Haneke... ese Haneke que adaptó el castillo de Kafka (por cierto, con el fallecido Ulrich Mühe de la vida de los otros) y que acaba de ganar un Oscar por una complicadamente sencilla historia de amor en la senectud, hay que decir que a Mortier le ha salido esta vez el tiro por el cañón. No lleva una mala temporada, de hecho, en lo que a la selección de repertorio se refiere, y esta vez hay que agradecerle habernos traído a un Haneke cuya dirección de escena es gloriosamente teutona. Gran -que no grandilocuente- escenario que permite el desarrollo de diversos planos. Vestuario de consenso entre lo barroco y esos chaqués que tanto odio, y suficiente tributo -al menos, desde el punto de vista alemán, supongo- al humor que instila toda la obra. Al final Hazneke salió a saludar y, obviamente, enloquecimos (como cuando Tim Robbins).

Y finalizo aprovechando para dejar una reflexioncilla, al hilo de la última línea precedente. Con las obras escénicas en que mete mano un famoso, pasa algo muy curioso (rima y todo): la gente se come la obra que sea, con tal de poder aplaudirle cuando, al final, se digna salir al escenario a saludar. Es como si con cada libraco del Quijote regalaran un comic de la novela con la historia pintada por Simon Bisley, o un DVD con la serie en dibujos animados: nos gustaría ahorrarnos el coñazo previo para zambullirnos en los muñequitos, pero a veces no se puede. Pero al final, hemos estado con un famoso, y eso viste mucho en este país, mire Ud (soupir, que exhalaría Obelix)

Hala, ahí queda

L.