Nada falla en breaking bad. La riqueza de los personajes y el punto justo de humor y surrealismo la convierten en única. Y no se cómo envejecerá, pero, desde luego, pervive en mi memoria como un espectáculo de entretenimiento y reflexion. Si no la han visto, aguanten un poquito los necesarios capítulos introductorios, y adéntrense en un mundo al que nosotros, quizás, también podríamos ser arrastrados dadas las circunstancjas.
domingo, 22 de mayo de 2016
La mejor serie de la historia de la television
Echo la vista atrás, recorro los 40 años de series que soy capaz de recordar y contemplo el remolino memorístico donde todavía perviven Raíces,la barraca, verano azul, V, el gran heroe americano... pasando por los Soprano o 2 metros bajo tierra hasta llegar a la actualidad de house of cards, Homeland, the americans o juego de tronos. Y veo que las ha habido que fueron excepcionales pero envejecieron mal, como the Wire; que mantuvieron una calidad bastante consistente temporada a temporada con un final espectacular, como a dos metros bajo tierra; espectacular y aparatosamente entretenidas como GOT o que tuvieron una primera temporada muy buena y luego de desinflaron, como prision break. Pero para mi, la mejor en calidad continuada, esfuerzo argumental -temporada a temporada- y final inevitablemente valiente es Breaking Bad, la historia del honrado profe de instituto que le coge el gusto al delito y acaba acogiendo la inmoralidad del ser humano como necesaria para la supervivencia, despojandola, al fin, de toda excusa y justificacion.
viernes, 20 de mayo de 2016
Cristina Rosenvinge en el Círculo (de Bellas Artes)
Siempre me han gustado las cantantes lánguidas, qué le voy a hacer. Ese rollo nórdico, de fragilidad casi élfica, largos cabellos y look pelín celta con aromas a gestas, Tolkiens y ceremonias wikanas. Y si ya la voz es pelín quebrada, este que suscribe se sube por las paredes. Ahora bien, por muy bien predispuesto que vaya uno a ver a una conocida representante de tal - y tan bella- especie, si el sonido está mal gestionado y no hay manera de entender una letra presumiblemente profunda, el invento naufraga. Así que todo lo que ne he llevado de esta noche es una cara atractiva no obstante tres décadas de tablas, un savoir faire y una confianza fruto de los mentados treinta añazos entre bambalinas, una voz sinuosamente sensual y un buen diálogo guitarra acústica-bajo eléctrico a más no poder.
Otra vez será
viernes, 13 de mayo de 2016
La voz queda
Susurra, mi buen Juan,
y que tu queda voz me calme.
Habla sin ruptura,
poco a poco,
(a cada rato una palabra y a cada palabra, un rato)
llena el tiempo de palabras sanas,
y las palabras, de tu cordura.
Respira,
observa
y calla;
llena el silencio de sentido
y el vacío, de buen criterio:
ese que vosotros pocos conservais,
y que con vosotros se va yendo,
poco a poco.
Tu sabio camino contemplé, quieto.
Es tu muerte,
tu falta,
la que temo.
Y no por mí,
ni por los nuestros,
sino por el resto.
A Juan Antonio Hurtado (1960-2016), in memoriam: descansa, amigo mío, y sigue cuidando de los tuyos. Aquellos que, aun sin poderte ver, te encontrarán siempre.
sábado, 7 de mayo de 2016
Legado
Antes de morir,
te enseño tu herencia:
una foto de familia sin familia;
una muñeca con la cabeza del revés,
una cabeza reducida a fuerza de noes,
un bastón para gente que nunca se cae.
Una silla de ruedas para falsos suicidas,
las piernas de una sirena varada;
el cuerno de un narval chato;
la formula de la piedra filosofal
-a falta de un componente-.
29 monedas de plata,
pues la trigésima la empeñé.
Un vial de la saliva de quien me quiso
y, al final, me escupió.
Una gota de bálsamo contra los recuerdos
(Teñia dos, pero una la acabo de usar),
y un juguete del niño que fui.
De valor no tengo nada,
salvo mis deudas, por ser de sangre.
Pero esas, pocas veces se pagan,
porque solo los cuerdos las exigen.
Y a esos, los enterré yo.
sábado, 30 de abril de 2016
Buen viaje, Don José
Decían los hombres del norte que, para quien ha vivido una vida fructífera, la muerte viene como el último honor. Tuviste tantos honores en vida, que dudo que este último te importe ya, cuando mantuviste la mente afinada, los ojos despiertos y ese pedazo de corazon tuyo abierto hasta el último segundo.
Vale atque Ave, Pepe: nosotros te tenemos que decir hasta luego, pero ese Dios bondadoso en quien siempre creiste, seguro que te ha dado la bienvenida con la sonrisa del amigo que espera. Esa que siempre tuviste conmigo.
domingo, 10 de abril de 2016
Recuerdo de Maiakovski
Gracias a Ekaterina -Katia de Jesus-, los manidos cuentos de Chejov (Chekhov en los USA) y la charla, indispensable, sobre Dostoievski y Pushkin nos llevaron de cabeza a Bulgakov, y de ahí a Maiakovski, el futurista/suicida que nunca supe si era muy bueno o muy malo (lo que también depende mucho de sus traducciones). En todo caso, la alusion a los dedos que apretó, rompió, desgarró y sembró al aire como los pétalos de una margarita (me quiere, no me quiere...) siempre valen un recuerdo.
domingo, 27 de marzo de 2016
Palabras primigenias: hoy
Existen palabras que no son sino la perpetuacion de los primeros gestos verbalizados de la humanidad. "Hoy" (entendido como hoy/ahora) es una de ellas, como lo demuestra la mera comparacion entre las lenguas mas proximas.
Hoy en el primer francés era "hui", de ahí que el aujourd'hui frances no sea realmente tal, sino una amalgama de "al día de hoy" (au jour d'hui). Lo mismo ocurre en inglés, en que today es más "al día, a la fecha" (to the day) que estrictamente hoy. En catalán es avui; en italiano, oggi; en alemán, heute... Es más un gesto -un gruñido que exige lo inmediato- que una palabra cabal y racionalmente acuñada.
Hoy, hui, heute, avui, tod(ay). Ahora, jetz, ara.
Tantas
Cerdeña
Cerdeña, el granero del imperio romano.
Amor imposible de aquellos pilotos ingleses que la bombardeaban, con lágrimas en los ojos, en tiempos de Mussolini.
Amante del Aga Khan, quien en 1958 pagaría ismaelita moneda a Agnelli o Mentasti para hacerse con su costa Esmeralda.
La Cerdeña de las nativas de Bosa bordando el filet; del gregoriano canto en el monasterio de San Pietro di Sorres. De la arqueología redescubierta por Taramelli, quién excavó la civilizacion prenurágica -tanto sus necropolis como los Nuraghe y sus cúpulas, adelantadas a las piedras de toque continentales-.
La Cerdeña junco, que se pliega para sobrevivir, a la vez irreductible en lugares como Barbagia; depositaria de costumbres, lengua y tradiciones ancestrales que reunen al Dionisio infernal, asesinado por los gigantes, con las víctimas de los sacrificios de propiciación -emborrachadas para no sufrir- y las máscaras atávicas de sus carnavales. La de los Crucificados de brazos articulados para poder recrear los Descendimientos en Semana Santa, que entre tanto descansan en templos bicromos -basalto y caliza, caliza y basalto- de estilo pisano como el de Saccarghia.
La Cerdeña romana, genovesa, aragonesa, savoyana; mussoliniana en sus Fertilia o Carbonia; de manos comunes y manos muertas, desamortizada con las leyes Rattazzi de 1855 y cuyos Nuraghe servirían para marcar las nuevas lindes tras 1820. La Cerdeña del castello antes De Auria, luego Doria y finalmente Sardo; del viento que enloquece la razón y pare jannas (las astures xanas) y Mamuthones.
Deliciosa cuando se la cuece al dente, para añadir después aceite y una cucharita de Bottargha por comensal. La del pecorino, el ovinforth, la Salsiccia, el rizio, las espinosas alcachofas o los lumaconi... todo ello mojado con su cannonau y digerido merced al mejor mirto (prima el oscuro frente al blanco) o una copita de moscatel de Sorso.
Esa Cerdeña, tan ajena a los Porto Cervos y las fiestas de ex-presidentes y jovencitas.
Esa.
domingo, 20 de marzo de 2016
Ingres en el Prado
Siguiendo la sobrevenida tradición de los viernes culturales, me he acercado al Prado a ver la exposición de Ingres y... Bastaría decir que Eugenio D'Ors (ese facha al que habría que quitar del callejero de Madrid, según algunos) tenía razon. El Prado ha logrado traer su obra más representativa (Napoleon, odalisca y baño turco incluidos) y ha montado una exposición sencillamente magna, en que el visitante sale asombrado principalmente con dos cosas: el bello hiperrealismo de unos rostros que cantan, y la prudente sensualidad que solo sabe plasmar un maestro a su pesar. Una exposición que lleva de la mano al visitante y, más que en la obra, le sumerge en el íter vital del genio, hasta el punto de casi aprehender la racionalidad de su evolución artística, asistiendo al crecimiento de un Ingres de grande a gigante, capaz de pintar el terciopelo del traje del Napoleon por venir, el iris lacrimoso del amigo o la grandeza del sueño de Ossian (especialmente bello el boceto).
Acerquense al Prado para disfrutar de una belleza que no se puede ni ignorar, ni rechazar: la de un maestro
sábado, 12 de marzo de 2016
Sacre, de Sasha Waltz
Elemental
Atávico
Primigenio
En conexión directa con el yo primitivo que permanece latente en cada hipotálamo.
Ayer no vi ballet
Puede que tampoco danza y, en caso de serlo, nunca moderna.
Ayer asistí a un sapientísimo y exhaustivo viaje en el tiempo, desde la danza mas moderna hasta los trances de esas primeras sacerdotisas que buscaban el favor de los dioses, de los elementos o del fuego, de Gea o el universo mismo. Ayer bailó para nosotros Salomé, en una desnudez asexuada de músculos que chillaban rabiosos, forzados al extremo. Y no nos pidió la cabeza del Bautista, sino simplemente un aplauso que llegó a clamor, por parte de un público sorprendido al encontrar emociones tan primitivas que nunca antes habían despertado.
Ayer me cogieron de la mano y, como los fantasmas del cuento de Navidad de Dickens, presencié las coreografias mas actuales, el lago de los cisnes del Marinski, la lucha tribal, el rapto del vudú y el clamr de la tierra más desnuda.
Hacía mucho tiempo que nada me conmovía tanto.
viernes, 8 de enero de 2016
martes, 5 de enero de 2016
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Feliz 2016
Siempre hay que luchar por la felicidad, buscar la belleza y evitar las distintas formas de maldad. Que sigamos haciendolo el 2016, y que de una vez impere la razon en este país de locos, el más bello del mundo.
L.
martes, 29 de diciembre de 2015
Los verdaderos minusválidos
Poema publicado -a publicar- en el núm. 17 de Tres en Suma
Me acaban de comunicar que el próximo núm. 17 de la revista "tres en suma", híbrido de publicación/obra de arte/intervención artística, publica, entre obra gráfica y textos selectos, un poemilla de éste su seguro servidor.
Cuando salga a la luz pública (y venta en espacios de arte) este 22 de enero, les daré más detalles.
Cuando salga a la luz pública (y venta en espacios de arte) este 22 de enero, les daré más detalles.
frikismo sublimado: el excedente del carrete donde se rodó el Episode VII de Star Wars (the force awakens)

Gracias a Gabriel y Marta, esos peazo profesionales de "sales de plata", he logrado hacerme con un puñado de carretes de la película Vision 3 500T -en negativo color de ASA 500 calibrada para luz de tungsteno.- del rollo original donde se filmó Star Wars Ep. VII, el despertar de la fuerza (o the force awakens, como les guste a Uds. Tras hacerse con este pequeño remanente lo convirtieron en una edición limitadísima de 35 carretes, con su packaging más que bello, y el buen José me puso tras los pasos de estas joyitas de un coleccionismo tan peculiar y exclusivo que sólo se consigue fuera de los cauces habituales de tiendas Disney y demás ~€¬#~!!!eces
Gracias, Pepín. Si es que el que sabe, sabe (y no yo, precisamente)
viernes, 18 de diciembre de 2015
El decadentismo de Aubrey Beardsley
En nuestro ansia de justificarlo todo pretendemos crear tendencias que naifmente calificamos de iconoclastas, transgresoras, rupturistas... cuando la verdad es que todo está ya inventado: solo hace falta curiosidad por aprender y un acceso a la red: nada más. En el caso del decadentismo artístico decimononico -que bebe a su vez de las consecuencias de los estertores de Grecia y Roma-, el nombre de Beardsley resuena con voz propia.
Beardsley, que para huir del vacío de la muerte llenó hasta el ultimo milimetro las hojas de su Volpone o el robo del rizo de Pope. Y cuando vio que el vacío seguía ahí, buscó a Dios, en una suerte de redención última, harto parcial, que le llevó a renunciar a los guiños de su Lisístrata (es tut mir Leid, herr König, aber sie sind nicht originell), a sus faunos hermafroditas, a sus personajes más allá de la realidad, y no por ello menos reales.
El Beardsley que en sus cortos 25 años maduró artisticamente: tanto en estilo como en temáticas, pero siempre atado a su enfermedad, que enfatizó su plasmación de deseos y frustraciones en cada uno de sus trabajos, con un manierismo nunca igualado y un simbolismo que nunca precisaría más que tinta.
Hasta dibujantes de comic barrocos, maravillosamente recargados como Barry Windsor Smith o P. Craig Russell, le deben algo: al menos, a ese Sigfrido o a esos cortesanos del poema de Pope. Y quizás, por medio de esos prerrafaelitas que ambos conocieron, el propio Windsor McKay (con permiso de don Javier Coma). Qui lo sa...
jueves, 17 de diciembre de 2015
Raphael... ¿sinfónico?
Porque la gente no va a ver a Raphael cantar, sino a que un maestro de ceremonias bajito y con ocurrencias ya excéntricas les haga olvidar lo mundano, mediante un show perpetrado a base de glam patrio sesentero, astracanería, balada romántica (que dice la Wikipedia), total libertad creativa y destructiva (que digo yo) y, en fin, arqueología nostálgica revisitada cada año en un nuevo disco de los que el de Linares lanza puntualmente cada año: como churros.
Mas que un concierto, fue un meeting que ya quisieran poder dar los distintos candidatos del domingo, porque estábamos todos entregados. Raphael siempre juega en casa, porque este viejecito de setentaymuchos años y ojillos más vivos que nunca nos tuvo casi 3 horas -envidia, Bruce Springsteen- alucinados haciendo lo que le dió la gana. Y ya, cuando ejecutó (porque eso fue una ejecucion de paredon), a su manera y a su bola, el "have yourself a merry little Christmas" de su nuevo nuevo disco de villancicos, yo ya no daba crédito: solo era capaz de mascullar "este tío es grande", cual mantra, a la espera de la siguiente ocurrencia gigante.
A Raphael se le perdona todo, solo por lo que logra en el público: una especie de pacto, firmado simultanea y tácitamente por 20.000 viejitas, hipsters, cachondos mentales y ternuristas, por el cual durante esas 3 horas, la consigna es pasarlo en grande, cada cual a su modo y a costa de la faceta que libremente elija.
Grande, grande. Pero grande, este Raphael. Cuando venga el cataclismo, solo quedarán él, Jordi Hurtado y Wally con su cucarachita para clasificar nuestros restos. Y un buen día encontrará un vídeo Beta con el tamborilero, lo verá y se hará fan. Porque Raphael tendrá fans hasta el fin de la Eternidad.
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