viernes, 8 de julio de 2016
Preguntarme qué pienso de la poesía es preguntarme dónde y cuándo un poema me salvó y de qué.
(Marjiatta Gottopo dixit, y con razón)
miércoles, 6 de julio de 2016
"la última aventura de Jan Europa", de David Gordon Delser
I
Este pasado sábado 2 de julio fue el pre-estreno en Madrid de "la última aventura de Jan Europa", cortometraje magistralmente hecho por David Gordon, el famoso director de la trilogía de las chuches. Allí fuimos Pepe y yo, invitados por nuestro querido Edmond, coprotagonista del corto, y acomodados en las butacas del cine Berlanga dedicamos 25 minutillos de nuestra vida a disfrutar de un gran cortometraje, hecho por un gran director, que deja con ganas de más.
Podría decir muchas cosas, dada la excepcional calidad del corto, pero sinteticamente ratificar que disfruté de un buen cortometraje con mejor final, buena compañía -eso de departir con Purita Campos y su Paco no siempre se puede hacer- y buena comida en amistad. Poco más se puede pedir en este loco mundo.

Este pasado sábado 2 de julio fue el pre-estreno en Madrid de "la última aventura de Jan Europa", cortometraje magistralmente hecho por David Gordon, el famoso director de la trilogía de las chuches. Allí fuimos Pepe y yo, invitados por nuestro querido Edmond, coprotagonista del corto, y acomodados en las butacas del cine Berlanga dedicamos 25 minutillos de nuestra vida a disfrutar de un gran cortometraje, hecho por un gran director, que deja con ganas de más.
Podría decir muchas cosas, dada la excepcional calidad del corto, pero sinteticamente ratificar que disfruté de un buen cortometraje con mejor final, buena compañía -eso de departir con Purita Campos y su Paco no siempre se puede hacer- y buena comida en amistad. Poco más se puede pedir en este loco mundo.
lunes, 4 de julio de 2016
búsqueda
Busco en mis palabras,
y casi todas han envejecido mal.
Las buenas, me las han robado.
Las justas, me las callaron
y las risueñas, las mancharon.
Las maduras criaron canas
las viejas, las olvidé.
Las jóvenes se fueron,
y no supe cuidar de aquellas que más amé.
Ahora,
mudo,
me enfundo en mi capa de vendedor de humo
y salgo a buscarlas.
Las llamaré por sus verdaderos nombres,
-los que solo ellas y yo sabemos-,
aquellos por los que siempre responden,
y las pediré que vuelvan conmigo,
a casa, de nuevo.
Para que otra vez,
debajo de la lámpara de mi padre,
en la vieja mesa camilla donde me fueron presentadas,
volvamos a ser uno y tres
ellas, el papel y yo:
madera
vientre
humo
voz
queda
quieta
hilo
olor
vida
mes
tú
puerta
Fin
Y qué si durmieras (Samuel Taylor Coleridge), traducción libre y continuación propuesta
Y qué si durmieses
Y qué si
en tu sueño
soñaras.
Y qué si
en tu sueño
subieras al cielo
y, allí, arrancaras una flor
extraña y bella.
Y qué si
al despertar
tuvieses esa flor en tu mano.
Entonces, ¿qué?
-----------------------
¿la alejarías, turbado, de tu lado,
o la olerías para recordar el olor de tu sueño?
¿la apretarías
aún con más fuerza,
-igual que cierras los ojos-
para devolverla al lugar de donde la robaste
y nunca debió salir?
O volverías a dormir
para soñar
esta vez
que bajas al infierno
y la plantas en sus páramos
rezando porque florezca en la oscuridad
y la luz rompa el fuego,
y sus cenizas sean abono nuevo
para que descansen los muertos.
Y qué si es la flor la que sueña
y tú
su sueño
Filmoteca Aligustre II: Nightcrawler y el Hijo de Saúl
El jueves, en la ya asentada noche de sesión doble con Jota, Nieve, Lucas y Peter, se optó por un tandem inicialmente equilibrado: Nightcrawler, con Jake Gyllenhaal, y la famosamente oscarizada "son of Saul".
Respecto a la primera, baste decir que es una buena película, a la que se aplica el famoso principio de que nadie produce lo que no le va a rentar, en uno u otro modo. Buen guión, buenos planos y un Gyllenhaal que borda un personaje perturbado pero de ideas claras. Gracias a Jota por el chivatazo sobre la dificultad de rodar escenas en que los actores observan lo que ocurre tras otras cámaras.
En lo atinente al hijo de Saul, habría tanto que decir que me limitaré a una afirmación de la que estoy convencido. El Este pasa toda su percepción por el tamiz de su propia historia, y ésta ha venido siendo tan realistamente cruda -o crudamente realista- que no se sabe donde finaliza la realidad, y donde comienza la crudeza. No puedo hablar de esta película en términos de técnica, virtudes o bondades. Solo puedo constatar que al cine del Este se le admiten -o se le perdonan- posicionamientos y planteamientos cinematográficos que no se aceptarían a los autores y directores de la mitad izquierda del continente. La continua presencia del horror más crudo y sórdido como ininterrumpido telón de fondo -más intenso por desdibujado- en la historia de un interno en un campo nazi que no ve más allá de su propio egoísmo por reencontrar su humanidad perdida centra la atención del espectador y, simplemente, le deja agotado. Agotado o tan vacío de emociones que acaba por atisbar la mudez de espíritu (que no indiferencia) ante el horror.
En suma, una película intensa, privilegiada con la benevolencia del público occidental ante lo que no perdonarían a sus nacionales y que, si bien interesante, no se si fue mejor que sus competidoras por la estatuilla del tío Oscar.
martes, 7 de junio de 2016
Filmoteca Aligustre I: Origins, de Mike Cahill, y el Club, de Pablo Larraín
Esto de la sesión doble de las noches dominicales chez Jota va camino de convertirse en un agradable ritual, si no fuera por la salvedad de que los rituales debieran calmar (ocurrió ciertamente con Truman), mientras que las sensaciones con las que a veces salgo del refugio de Aligustre son todo menos plácidas. Esto ocurrió en la última sesión en que, si bien I Origins, de Mike Cahill, resultó ser una placentera sorpresa en forma de bella reflexión sobre la ocasional naturaleza inevitable de la trascendencia, el Club de Pablo Larraín resultó ser más inquietante de lo que me habían comentado personas cuyo juicio respeto. No digo transgresora, porque en estos tiempos de burradas lo único transgresor es lo normal. No digo valiente, porque ahora cualquiera hace (más bien perpetra) 100 minutos sobre lo malos que son los curas. El Club es el ejemplo de la relación inversamente proporcional entre inspiración y dinero. Larraín, con cuatro viejos, una guardesa brutal (digo brutal por los distintos papeles que logra hacer a lo largo de la cinta, un alma rota, un inquisidor que no lo es tanto y tres perros das una lección de buen hacer sin caer en la trampa fácil de la provocación pseudo-obscena. Y eso que se ve (y se escucha) material que en manos de otro habría sido torcido hasta límites insospechados. Pero con Larraín vemos a ancianos con Alzheimer siendo cambiados de pañales, gente rota en su infancia, seres que nunca reconocerán sus errores, personas de moral cambiante a menudo en segundos... y todo hilvanado con una sencillez que resulta en una película completa, en que la sordidez, si no bella, da que pensar en blancos, negros y, sobre todo, tonos de gris y el lugar donde se halla el verdadero perdón.
Ole.
Ole.
domingo, 5 de junio de 2016
domingo, 29 de mayo de 2016
¿El sino?
El hado
El destino
Los designios de las furias,
Ka/Ka-tet
¿Dios?
El Karma
Las deposiciones de la probabilidad
El caos
La fatalidad
La inevitable levedad de quien dejará de ser...
..
.
.
..
Frente al Sino, argúyase el SINO (Surrender Is No Option). Conquistaremos el mundo, y no nos levantaremos cuando lo cómodo (y humano) sea el rendirse.
sábado, 28 de mayo de 2016
Temas internos de hoy
- La autenticidad del memorial secreto del Conde-Duque de Olivares.
- El patinazo de Lord Richard Payne Knight cuando, por pura envidia de coleccionista, denostó los mármoles de Elgin.
- El plan (que no la legion) Condor
- Los malos siempre vienen de fuera y son agentes del enemigo porque todos los de casa somos buenos
- La inveterada vigencia de la Navaja de Ockham.
- Si el padre Angel (el parroco de San Antón) no va directito al cielo, no se quien va a ir
- La Iglesia y el dedo gordo de San Cosme
- El poder de la empresa juguetera española en los años 70 y 80. Ibi, Ostalric, Famosa, Madel, Congost, Geyper, Airgam...
- Semejanzas entre Screamin' Jay Hawkins, el sueño de Ossian, la Salomé de Wilde, Fernando Arrabal y Marjoe Gortner.
- El placer de oir hablar a Jorge, a sus 84 años el último encuadernador verdaderamente artesano de Madrid (mucho antes de que se convirtiera en pasatiempo pijipster). Les diría dónde está su centro de operaciones pero, despues de ver lo que le ha pasado a Luarca, prefiero callar y quedármelo para mi. Es una pena, porque cuando cuenta cómo insolaba la impresion sacando los cristales para que se hiciera a pleno sol...
(Todo lo que se puede llegar a pensar para no pensar, Señor)
martes, 24 de mayo de 2016
Maneras de vivir
Maneras de vivir, ademas del hit del gran Rosendo, es una idea tambien predicable de "la escafandra y la mariposa", esa conmovedora crónica de Jean-Dominique Bauby llevada al cine por Julian Schnabel y ,especialmente, de la gigante "tierra de Tom Tiddler", el enclaustrado personaje de Charles Dickens al que todos acudían para contarle aventuras. Lo mismo se podría postular de Karl Konrad Koreander, Momo, Stephen Hawkings o, asumo, cualquier otro soñador impedido física, económica o emocionalmente, para hacer realidad unas proezas que su creatividad, su genio, suple de sobra.
Hay lugares donde vivir aventuras solo atisbadas en nuestras fases REM; bellos y sensibles seres que amar, dulce o fogosamente, bajo los siete bueyes de la vía lactea. Proezas inéditas, todavía originales, que parecen creadas para nosotros, y misterios por desentrañar que albergan el premio de la Eternidad.
A veces hay que buscarse más allá de Tannhäuser. Pero otras, las más, basta con asomarnos a la ventana, oler la tierra mojada bajo el alejado recuerdo de los truenos que ya no nos sobresaltan, y recordar que ese mismo olor es el que el Corsario Negro, Quintin Durward, el baron de Munnchausen o el universitario de Tian'an Men olieron justo antes de la peculiar batalla que convirtió a cada uno de ellos en seres inolvidables.
domingo, 22 de mayo de 2016
La mejor serie de la historia de la television
Echo la vista atrás, recorro los 40 años de series que soy capaz de recordar y contemplo el remolino memorístico donde todavía perviven Raíces,la barraca, verano azul, V, el gran heroe americano... pasando por los Soprano o 2 metros bajo tierra hasta llegar a la actualidad de house of cards, Homeland, the americans o juego de tronos. Y veo que las ha habido que fueron excepcionales pero envejecieron mal, como the Wire; que mantuvieron una calidad bastante consistente temporada a temporada con un final espectacular, como a dos metros bajo tierra; espectacular y aparatosamente entretenidas como GOT o que tuvieron una primera temporada muy buena y luego de desinflaron, como prision break. Pero para mi, la mejor en calidad continuada, esfuerzo argumental -temporada a temporada- y final inevitablemente valiente es Breaking Bad, la historia del honrado profe de instituto que le coge el gusto al delito y acaba acogiendo la inmoralidad del ser humano como necesaria para la supervivencia, despojandola, al fin, de toda excusa y justificacion.
Nada falla en breaking bad. La riqueza de los personajes y el punto justo de humor y surrealismo la convierten en única. Y no se cómo envejecerá, pero, desde luego, pervive en mi memoria como un espectáculo de entretenimiento y reflexion. Si no la han visto, aguanten un poquito los necesarios capítulos introductorios, y adéntrense en un mundo al que nosotros, quizás, también podríamos ser arrastrados dadas las circunstancjas.
viernes, 20 de mayo de 2016
Cristina Rosenvinge en el Círculo (de Bellas Artes)
Siempre me han gustado las cantantes lánguidas, qué le voy a hacer. Ese rollo nórdico, de fragilidad casi élfica, largos cabellos y look pelín celta con aromas a gestas, Tolkiens y ceremonias wikanas. Y si ya la voz es pelín quebrada, este que suscribe se sube por las paredes. Ahora bien, por muy bien predispuesto que vaya uno a ver a una conocida representante de tal - y tan bella- especie, si el sonido está mal gestionado y no hay manera de entender una letra presumiblemente profunda, el invento naufraga. Así que todo lo que ne he llevado de esta noche es una cara atractiva no obstante tres décadas de tablas, un savoir faire y una confianza fruto de los mentados treinta añazos entre bambalinas, una voz sinuosamente sensual y un buen diálogo guitarra acústica-bajo eléctrico a más no poder.
Otra vez será
viernes, 13 de mayo de 2016
La voz queda
Susurra, mi buen Juan,
y que tu queda voz me calme.
Habla sin ruptura,
poco a poco,
(a cada rato una palabra y a cada palabra, un rato)
llena el tiempo de palabras sanas,
y las palabras, de tu cordura.
Respira,
observa
y calla;
llena el silencio de sentido
y el vacío, de buen criterio:
ese que vosotros pocos conservais,
y que con vosotros se va yendo,
poco a poco.
Tu sabio camino contemplé, quieto.
Es tu muerte,
tu falta,
la que temo.
Y no por mí,
ni por los nuestros,
sino por el resto.
A Juan Antonio Hurtado (1960-2016), in memoriam: descansa, amigo mío, y sigue cuidando de los tuyos. Aquellos que, aun sin poderte ver, te encontrarán siempre.
sábado, 7 de mayo de 2016
Legado
Antes de morir,
te enseño tu herencia:
una foto de familia sin familia;
una muñeca con la cabeza del revés,
una cabeza reducida a fuerza de noes,
un bastón para gente que nunca se cae.
Una silla de ruedas para falsos suicidas,
las piernas de una sirena varada;
el cuerno de un narval chato;
la formula de la piedra filosofal
-a falta de un componente-.
29 monedas de plata,
pues la trigésima la empeñé.
Un vial de la saliva de quien me quiso
y, al final, me escupió.
Una gota de bálsamo contra los recuerdos
(Teñia dos, pero una la acabo de usar),
y un juguete del niño que fui.
De valor no tengo nada,
salvo mis deudas, por ser de sangre.
Pero esas, pocas veces se pagan,
porque solo los cuerdos las exigen.
Y a esos, los enterré yo.
sábado, 30 de abril de 2016
Buen viaje, Don José
Decían los hombres del norte que, para quien ha vivido una vida fructífera, la muerte viene como el último honor. Tuviste tantos honores en vida, que dudo que este último te importe ya, cuando mantuviste la mente afinada, los ojos despiertos y ese pedazo de corazon tuyo abierto hasta el último segundo.
Vale atque Ave, Pepe: nosotros te tenemos que decir hasta luego, pero ese Dios bondadoso en quien siempre creiste, seguro que te ha dado la bienvenida con la sonrisa del amigo que espera. Esa que siempre tuviste conmigo.
domingo, 10 de abril de 2016
Recuerdo de Maiakovski
Gracias a Ekaterina -Katia de Jesus-, los manidos cuentos de Chejov (Chekhov en los USA) y la charla, indispensable, sobre Dostoievski y Pushkin nos llevaron de cabeza a Bulgakov, y de ahí a Maiakovski, el futurista/suicida que nunca supe si era muy bueno o muy malo (lo que también depende mucho de sus traducciones). En todo caso, la alusion a los dedos que apretó, rompió, desgarró y sembró al aire como los pétalos de una margarita (me quiere, no me quiere...) siempre valen un recuerdo.
domingo, 27 de marzo de 2016
Palabras primigenias: hoy
Existen palabras que no son sino la perpetuacion de los primeros gestos verbalizados de la humanidad. "Hoy" (entendido como hoy/ahora) es una de ellas, como lo demuestra la mera comparacion entre las lenguas mas proximas.
Hoy en el primer francés era "hui", de ahí que el aujourd'hui frances no sea realmente tal, sino una amalgama de "al día de hoy" (au jour d'hui). Lo mismo ocurre en inglés, en que today es más "al día, a la fecha" (to the day) que estrictamente hoy. En catalán es avui; en italiano, oggi; en alemán, heute... Es más un gesto -un gruñido que exige lo inmediato- que una palabra cabal y racionalmente acuñada.
Hoy, hui, heute, avui, tod(ay). Ahora, jetz, ara.
Tantas
Cerdeña
Cerdeña, el granero del imperio romano.
Amor imposible de aquellos pilotos ingleses que la bombardeaban, con lágrimas en los ojos, en tiempos de Mussolini.
Amante del Aga Khan, quien en 1958 pagaría ismaelita moneda a Agnelli o Mentasti para hacerse con su costa Esmeralda.
La Cerdeña de las nativas de Bosa bordando el filet; del gregoriano canto en el monasterio de San Pietro di Sorres. De la arqueología redescubierta por Taramelli, quién excavó la civilizacion prenurágica -tanto sus necropolis como los Nuraghe y sus cúpulas, adelantadas a las piedras de toque continentales-.
La Cerdeña junco, que se pliega para sobrevivir, a la vez irreductible en lugares como Barbagia; depositaria de costumbres, lengua y tradiciones ancestrales que reunen al Dionisio infernal, asesinado por los gigantes, con las víctimas de los sacrificios de propiciación -emborrachadas para no sufrir- y las máscaras atávicas de sus carnavales. La de los Crucificados de brazos articulados para poder recrear los Descendimientos en Semana Santa, que entre tanto descansan en templos bicromos -basalto y caliza, caliza y basalto- de estilo pisano como el de Saccarghia.
La Cerdeña romana, genovesa, aragonesa, savoyana; mussoliniana en sus Fertilia o Carbonia; de manos comunes y manos muertas, desamortizada con las leyes Rattazzi de 1855 y cuyos Nuraghe servirían para marcar las nuevas lindes tras 1820. La Cerdeña del castello antes De Auria, luego Doria y finalmente Sardo; del viento que enloquece la razón y pare jannas (las astures xanas) y Mamuthones.
Deliciosa cuando se la cuece al dente, para añadir después aceite y una cucharita de Bottargha por comensal. La del pecorino, el ovinforth, la Salsiccia, el rizio, las espinosas alcachofas o los lumaconi... todo ello mojado con su cannonau y digerido merced al mejor mirto (prima el oscuro frente al blanco) o una copita de moscatel de Sorso.
Esa Cerdeña, tan ajena a los Porto Cervos y las fiestas de ex-presidentes y jovencitas.
Esa.
domingo, 20 de marzo de 2016
Ingres en el Prado
Siguiendo la sobrevenida tradición de los viernes culturales, me he acercado al Prado a ver la exposición de Ingres y... Bastaría decir que Eugenio D'Ors (ese facha al que habría que quitar del callejero de Madrid, según algunos) tenía razon. El Prado ha logrado traer su obra más representativa (Napoleon, odalisca y baño turco incluidos) y ha montado una exposición sencillamente magna, en que el visitante sale asombrado principalmente con dos cosas: el bello hiperrealismo de unos rostros que cantan, y la prudente sensualidad que solo sabe plasmar un maestro a su pesar. Una exposición que lleva de la mano al visitante y, más que en la obra, le sumerge en el íter vital del genio, hasta el punto de casi aprehender la racionalidad de su evolución artística, asistiendo al crecimiento de un Ingres de grande a gigante, capaz de pintar el terciopelo del traje del Napoleon por venir, el iris lacrimoso del amigo o la grandeza del sueño de Ossian (especialmente bello el boceto).
Acerquense al Prado para disfrutar de una belleza que no se puede ni ignorar, ni rechazar: la de un maestro
sábado, 12 de marzo de 2016
Sacre, de Sasha Waltz
Elemental
Atávico
Primigenio
En conexión directa con el yo primitivo que permanece latente en cada hipotálamo.
Ayer no vi ballet
Puede que tampoco danza y, en caso de serlo, nunca moderna.
Ayer asistí a un sapientísimo y exhaustivo viaje en el tiempo, desde la danza mas moderna hasta los trances de esas primeras sacerdotisas que buscaban el favor de los dioses, de los elementos o del fuego, de Gea o el universo mismo. Ayer bailó para nosotros Salomé, en una desnudez asexuada de músculos que chillaban rabiosos, forzados al extremo. Y no nos pidió la cabeza del Bautista, sino simplemente un aplauso que llegó a clamor, por parte de un público sorprendido al encontrar emociones tan primitivas que nunca antes habían despertado.
Ayer me cogieron de la mano y, como los fantasmas del cuento de Navidad de Dickens, presencié las coreografias mas actuales, el lago de los cisnes del Marinski, la lucha tribal, el rapto del vudú y el clamr de la tierra más desnuda.
Hacía mucho tiempo que nada me conmovía tanto.
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