jueves, 1 de septiembre de 2016

A vueltas con Stranger Things



Mola, de eso no hay duda. Pero no mola por el guión, sino porque los Duffer han logrado un catálogo visual razonado (guiño a mi querido Javi Ruilopez)de nostalgia ochentera.

Desde los créditos a lo Stephen King pasando por las figuritas de Kenner, las BMX de ET y todo -salvo el rape de la pobre Once-, todo está inventado. Otra cosa es la maestría en la hilazón. Porque si nos ponemos a tirar de influencias, si Stranger Things es una sabia mezcla de Cuenta Conmigo y ET en el apogeo de los juegos de rol artesanos, no hay mejor película sobre la visión de la infancia que matar a un ruiseñor. Y si no, vuélvanla a ver con los ojos de quien ha visto las mencionadas pelis, y verán que la belleza de la percepción infantil de una realidad hostil nació en dos niños que a su papá le llamaban por su nombre de pila: Atticus.

martes, 16 de agosto de 2016

Farewell, Kenny Baker...


... and thanks for our dreams, kind droid. Sleep peacefuly, and may yo wake up to a better world, in which everyone has made amends with their sons, like Anakin did at the very end.

Filmoteca Aligustre III. Sesión de despedidas


La velada de ayer en la filmoteca de Aligustre me descubrió a la grandísima Ida, de Pawlikowski, y las flores de Garaño y Goenaga, ambas especialísimas sorpresas que demuestran que, en creación, todavía no todo está inventado.
En cuanto a Ida, magistral cine polaco en blanco y negro, para mí mejor que la cinta blanca, es una Road Movie en que un alma atormentada por lo inconcluso, y otra para la que el tormento es parte de la salvacion, cierran al fin las páginas de sus respectivos libros. Un Telma y Louise polaco que termina con la humanizacion de las dos protagonistas, entendida como la percepcion de todas las opciones posibles y, en último lugar, la elección de la que, para cada una de ellas, supone la paz definitiva.

En cuanto a Loreak (flores), encontré una película balsámica, cercana y redonda, bien construida, sin estridencias y en la que el día a día, en vez de hacerse turbio, se erige a la categoría de algo que vale la pena presenciar. Culminantes, la gestión del paso del tiempo a través del cuerpo de Beñak, y la selección de unos actores que parecen nacidos exclusivamente para desempeñar estos papeles.

viernes, 12 de agosto de 2016

Grandes enigmas de la humanidad: Jose Luis Torrecillas, el niño de los azucarillos


De entre las frases de Gandhi, Tagore, Churchill o Einstein, escritas a fuego y oro en el dorso de nuestros azucarillos patrios, resaltan las del mozuelo Jose Luis Torrecillas, junto a una semblanza de foto de carnet de las que nos hacían en octavo de EGB en los años ochenta. Y digo yo, ¿qué magna empresa habrá acometido este púber para aparecer en los azucarillos que no haya consumado yo? ¿Por qué el mundo es tan injusto? ¿Es este inofensivo mozuelo el pequeño Nicolás del azucarillo español?. 

Tamañas dudas, en nada baladís, vienen secando de sueño mis noches, y estoy por llamar a Iker Jiménez para que, de una vez por todas, me saque de mi zozobra o, llegado el caso, acabe de una vez con esta miseria mía.

lunes, 1 de agosto de 2016

La leyenda del Santo bebedor, leaving las Vegas y el acertijo de Training day


"Cuando lo entiendas [por qué el caracol al que destrozaron el caparazón volvió al lugar de su desgracia nada más sanar], comprenderás las calles", auguró Roger al novato Jake Hoyt en el peliculón de Antoine Fuqua. De manera similar, lo que quedaba de Nicolas Cage pidió a Sera que nunca le pidiera que dejase de beber. En "la leyenda del Santo bebedor", un Rutger Hauer gigante no puede ni dejar de beber, ni dejar de intentar hacer bien las cosas. No es que quiera redimirse; es que lo único que le queda es su palabra, y no puede incumplirla. 
Un director italiano rueda en París con un actor holandés -además de replicante- sobre guion de una novela de Joseph Roth, y le sale una metáfora neorrealista con toques de Guareschi y la inocente visión del primer Fellini. 
Curiosa, dulce, parsimoniosa y con el justo toque de melancolía

viernes, 15 de julio de 2016

Pobre Niza

Siempre aprovechan cuando la gente se reune para ser feliz. Como si les jodiera, como si no pudieran aguantar un mundo con risas. Como si la felicidad les hiciera daño. Hoy han apagado los fuegos artificiales del 14 de julio en uno de los entornos mas bellos de Francia. Odian lo bello, lo que sonríe, lo que es feliz. Porque su fanatismo solo puede sobrevivir en la oscuridad.
Encendamos todas las luces. Creemos belleza y felicidad y, como todas las plagas, acabarán consumiéndose.

miércoles, 6 de julio de 2016

"la última aventura de Jan Europa", de David Gordon Delser

I

Este pasado sábado 2 de julio fue el pre-estreno en Madrid de "la última aventura de Jan Europa", cortometraje magistralmente hecho por David Gordon, el famoso director de la trilogía de las chuches. Allí fuimos Pepe y yo, invitados por nuestro querido Edmond, coprotagonista del corto, y acomodados en las butacas del cine Berlanga dedicamos 25 minutillos de nuestra vida a disfrutar de un gran cortometraje, hecho por un gran director, que deja con ganas de más. 

Podría decir muchas cosas, dada la excepcional calidad del corto, pero sinteticamente ratificar que disfruté de un buen cortometraje con mejor final, buena compañía -eso de departir con Purita Campos y su Paco no siempre se puede hacer- y buena comida en amistad. Poco más se puede pedir en este loco mundo.


lunes, 4 de julio de 2016

búsqueda

Busco en mis palabras,
y casi todas han envejecido mal.
Las buenas, me las han robado.
Las justas, me las callaron
y las risueñas, las mancharon.
Las maduras criaron canas
las viejas, las olvidé.
Las jóvenes se fueron,
y no supe cuidar de aquellas que más amé.

Ahora,
mudo,
me enfundo en mi capa de vendedor de humo
y salgo a buscarlas.
Las llamaré por sus verdaderos nombres,
-los que solo ellas y yo sabemos-,
aquellos por los que siempre responden,
y las pediré que vuelvan conmigo,
a casa, de nuevo.

Para que otra vez,
debajo de la lámpara de mi padre,
en la vieja mesa camilla donde me fueron presentadas,
volvamos a ser uno y tres
ellas, el papel y yo:
madera
vientre
humo
voz
queda
quieta
hilo
olor
vida
mes
tú
puerta
Fin

Y qué si durmieras (Samuel Taylor Coleridge), traducción libre y continuación propuesta

Y qué si durmieses
Y qué si
en tu sueño
soñaras.
Y qué si 
en tu sueño
subieras al cielo
y, allí, arrancaras una flor
extraña y bella.
Y qué si
al despertar
tuvieses esa flor en tu mano.
Entonces, ¿qué?
-----------------------
¿la alejarías, turbado, de tu lado,
o la olerías para recordar el olor de tu sueño?
¿la apretarías 
aún con más fuerza,
-igual que cierras los ojos-
para devolverla al lugar de donde la robaste
y nunca debió salir?
O volverías a dormir
para soñar
esta vez
que bajas al infierno
y la plantas en sus páramos
rezando porque florezca en la oscuridad
y la luz rompa el fuego,
y sus cenizas sean abono nuevo
para que descansen los muertos.
Y qué si es la flor la que sueña
y tú
su sueño

Filmoteca Aligustre II: Nightcrawler y el Hijo de Saúl


El jueves, en la ya asentada noche de sesión doble con Jota, Nieve, Lucas y Peter, se optó por un tandem inicialmente equilibrado: Nightcrawler, con Jake Gyllenhaal, y la famosamente oscarizada "son of Saul". 

Respecto a la primera, baste decir que es una buena película, a la que se aplica el famoso principio de que nadie produce lo que no le va a rentar, en uno u otro modo. Buen guión, buenos planos y un Gyllenhaal que borda un personaje perturbado pero de ideas claras. Gracias a Jota por el chivatazo sobre la dificultad de rodar escenas en que los actores observan lo que ocurre tras otras cámaras.

En lo atinente al hijo de Saul, habría tanto que decir que me limitaré a una afirmación de la que estoy convencido. El Este pasa toda su percepción por el tamiz de su propia historia, y ésta ha venido siendo tan realistamente cruda -o crudamente realista- que no se sabe donde finaliza la realidad, y donde comienza la crudeza. No puedo hablar de esta película en términos de técnica, virtudes o bondades. Solo puedo constatar que al cine del Este se le admiten -o se le perdonan- posicionamientos y planteamientos cinematográficos que no se aceptarían a los autores y directores de la mitad izquierda del continente. La continua presencia del horror más crudo y sórdido como ininterrumpido telón de fondo -más intenso por desdibujado- en la historia de un interno en un campo nazi que no ve más allá de su propio egoísmo por reencontrar su humanidad perdida centra la atención del espectador y, simplemente, le deja agotado. Agotado o tan vacío de emociones que acaba por atisbar la mudez de espíritu (que no indiferencia) ante el horror.
En suma, una película intensa, privilegiada con la benevolencia del público occidental ante lo que no perdonarían a sus nacionales y que, si bien interesante, no se si fue mejor que sus competidoras por la estatuilla del tío Oscar.

martes, 7 de junio de 2016

Filmoteca Aligustre I: Origins, de Mike Cahill, y el Club, de Pablo Larraín


Esto de la sesión doble de las noches dominicales chez Jota va camino de convertirse en un agradable ritual, si no fuera por la salvedad de que los rituales debieran calmar (ocurrió ciertamente con Truman), mientras que las sensaciones con las que a veces salgo del refugio de Aligustre son todo menos plácidas. Esto ocurrió en la última sesión en que, si bien I Origins, de Mike Cahill, resultó ser una placentera sorpresa en forma de bella reflexión sobre la ocasional naturaleza inevitable de la trascendencia, el Club de Pablo Larraín resultó ser más inquietante de lo que me habían comentado personas cuyo juicio respeto. No digo transgresora, porque en estos tiempos de burradas lo único transgresor es lo normal. No digo valiente, porque ahora cualquiera hace (más bien perpetra) 100 minutos sobre lo malos que son los curas. El Club es el ejemplo de la relación inversamente proporcional entre inspiración y dinero. Larraín, con cuatro viejos, una guardesa brutal (digo brutal por los distintos papeles que logra hacer a lo largo de la cinta, un alma rota, un inquisidor que no lo es tanto y tres perros das una lección de buen hacer sin caer en la trampa fácil de la provocación pseudo-obscena. Y eso que se ve (y se escucha) material que en manos de otro habría sido torcido hasta límites insospechados. Pero con Larraín vemos a ancianos con Alzheimer siendo cambiados de pañales, gente rota en su infancia, seres que nunca reconocerán sus errores, personas de moral cambiante a menudo en segundos... y todo hilvanado con una sencillez que resulta en una película completa, en que la sordidez, si no bella, da que pensar en blancos, negros y, sobre todo, tonos de gris y el lugar donde se halla el verdadero perdón.
Ole.

domingo, 5 de junio de 2016

domingo, 29 de mayo de 2016

¿El sino?

El hado
El destino
Los designios de las furias,
Ka/Ka-tet
¿Dios?
El Karma
Las deposiciones de la probabilidad
El caos
La fatalidad
La inevitable levedad de quien dejará de ser...
..
.
.
..
Frente al Sino, argúyase el SINO (Surrender Is No Option). Conquistaremos el mundo, y no nos levantaremos cuando lo cómodo (y humano) sea el rendirse.


sábado, 28 de mayo de 2016

Temas internos de hoy

- La autenticidad del memorial secreto del Conde-Duque de Olivares.
- El patinazo de Lord Richard Payne Knight cuando, por pura envidia de coleccionista, denostó los mármoles de Elgin.
- El plan (que no la legion) Condor
- Los malos siempre vienen de fuera y son agentes del enemigo porque todos los de casa somos buenos
- La inveterada vigencia de la Navaja de Ockham.
- Si el padre Angel (el parroco de San Antón) no va directito al cielo, no se quien va a ir
- La Iglesia y el dedo gordo de San Cosme
- El poder de la empresa juguetera española en los años 70 y 80. Ibi, Ostalric, Famosa, Madel, Congost, Geyper, Airgam...
- Semejanzas entre Screamin' Jay Hawkins, el sueño de Ossian, la Salomé de Wilde, Fernando Arrabal y Marjoe Gortner.
- El placer de oir hablar a Jorge, a sus 84 años el último encuadernador verdaderamente artesano de Madrid (mucho antes de que se convirtiera en pasatiempo pijipster). Les diría dónde está su centro de operaciones pero, despues de ver lo que le ha pasado a Luarca, prefiero callar y quedármelo para mi. Es una pena, porque cuando cuenta cómo insolaba la impresion sacando los cristales para que se hiciera a pleno sol...

(Todo lo que se puede llegar a pensar para no pensar, Señor)

martes, 24 de mayo de 2016

Maneras de vivir

Maneras de vivir, ademas del hit del gran Rosendo, es una idea tambien predicable de "la escafandra y la mariposa", esa conmovedora crónica de Jean-Dominique Bauby llevada al cine por Julian Schnabel y ,especialmente, de la gigante "tierra de Tom Tiddler", el enclaustrado personaje de Charles Dickens al que todos acudían para contarle aventuras. Lo mismo se podría postular de Karl Konrad Koreander, Momo, Stephen Hawkings o, asumo, cualquier otro soñador impedido física, económica o emocionalmente, para hacer realidad unas proezas que su creatividad, su genio, suple de sobra.

Hay lugares donde vivir aventuras solo atisbadas en nuestras fases REM; bellos y sensibles seres que amar, dulce o fogosamente, bajo los siete bueyes de la vía lactea. Proezas inéditas, todavía originales, que parecen creadas para nosotros, y misterios por desentrañar que albergan el premio de la Eternidad.

A veces hay que buscarse más allá de Tannhäuser. Pero otras, las más, basta con asomarnos a la ventana, oler la tierra mojada bajo el alejado recuerdo de los truenos que ya no nos sobresaltan, y recordar que ese mismo olor es el que el Corsario Negro, Quintin Durward, el baron de Munnchausen o el universitario de Tian'an Men olieron justo antes de la peculiar batalla que convirtió a cada uno de ellos en seres inolvidables.

domingo, 22 de mayo de 2016

La mejor serie de la historia de la television

Echo la vista atrás, recorro los 40 años de series que soy capaz de recordar y contemplo el remolino memorístico donde todavía perviven Raíces,la barraca, verano azul, V, el gran heroe americano...  pasando por los Soprano o 2 metros bajo tierra hasta llegar a la actualidad de house of cards, Homeland, the americans o juego de tronos. Y veo que las ha habido que fueron excepcionales pero envejecieron mal, como the Wire; que mantuvieron una calidad bastante consistente temporada a temporada con un final espectacular, como a dos metros bajo tierra; espectacular y aparatosamente entretenidas como GOT o que tuvieron una primera temporada muy buena y luego de desinflaron, como prision break. Pero para mi, la mejor en calidad continuada, esfuerzo argumental -temporada a temporada- y final inevitablemente valiente es Breaking Bad, la historia del honrado profe de instituto que le coge el gusto al delito y acaba acogiendo la inmoralidad del ser humano como necesaria para la supervivencia, despojandola, al fin, de toda excusa y justificacion. 
Nada falla en breaking bad. La riqueza de los personajes y el punto justo de humor y surrealismo la convierten en única. Y no se cómo envejecerá, pero, desde luego, pervive en mi memoria como un espectáculo de entretenimiento y reflexion. Si no la han visto, aguanten un poquito los necesarios capítulos introductorios, y adéntrense en un mundo al que nosotros, quizás, también podríamos ser arrastrados dadas las circunstancjas.

viernes, 20 de mayo de 2016

Cristina Rosenvinge en el Círculo (de Bellas Artes)

Siempre me han gustado las cantantes lánguidas, qué le voy a hacer. Ese rollo nórdico, de fragilidad casi élfica, largos cabellos y look pelín celta con aromas a gestas, Tolkiens y ceremonias wikanas. Y si ya la voz es pelín quebrada, este que suscribe se sube por las paredes. Ahora bien, por muy bien predispuesto que vaya uno a ver a una conocida representante de tal - y tan bella- especie, si el sonido está mal gestionado y no hay manera de entender una letra presumiblemente profunda, el invento naufraga. Así que todo lo que ne he llevado de esta noche es una cara atractiva no obstante tres décadas de tablas, un savoir faire y una confianza fruto de los mentados treinta añazos entre bambalinas, una voz sinuosamente sensual y un buen diálogo guitarra acústica-bajo eléctrico a más no poder.
Otra vez será


viernes, 13 de mayo de 2016

La voz queda

Susurra, mi buen Juan,
y que tu queda voz me calme.
Habla sin ruptura, 
poco a poco, 
(a cada rato una palabra y a cada palabra, un rato)
llena el tiempo de palabras sanas,
y las palabras, de tu cordura.
Respira,
observa
y calla;
llena el silencio de sentido
y el vacío, de buen criterio:
ese que vosotros pocos conservais,
y que con vosotros se va yendo,
poco a poco.
Tu sabio camino contemplé, quieto.
Es tu muerte,
tu falta, 
la que temo.
Y no por mí,
ni por los nuestros,
sino por el resto.

A Juan Antonio Hurtado (1960-2016), in memoriam: descansa, amigo mío, y sigue cuidando de los tuyos. Aquellos que, aun sin poderte ver, te encontrarán siempre.

sábado, 7 de mayo de 2016

Legado

Antes de morir,
te enseño tu herencia:

una foto de familia sin familia;
una muñeca con la cabeza del revés,
una cabeza reducida a fuerza de noes,
un bastón para gente que nunca se cae.

Una silla de ruedas para falsos suicidas,
las piernas de una sirena varada;
el cuerno de un narval chato;
la formula de la piedra filosofal
-a falta de un componente-.

29 monedas de plata,
pues la trigésima la empeñé.
Un vial de la saliva de quien me quiso
y, al final, me escupió.
Una gota de bálsamo contra los recuerdos
(Teñia dos, pero una la acabo de usar),
y un juguete del niño que fui.

De valor no tengo nada, 
salvo mis deudas, por ser de sangre.
Pero esas, pocas veces se pagan,
porque solo los cuerdos las exigen.

Y a esos, los enterré yo.