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jueves, 10 de septiembre de 2009

Jesús y Javi


A la espera de ver qué me tendrán preparado estos dos mañana, y en plena vorágine de exaltaciones varias de la amistad, cumplo una promesa,e xcepcional, que en su día hice y saco las semblanzas del amigo de siempre -desde que éramos pequeñitos, yo más que él y él sin canas- que se alegró como nadie cuando aprobé la opo y que todavía me regala madelmanes en caja y, a su lado, del hombre que, cuando se pone, lo mismo te saca unas oposiciones a Registros que saca músculo o se empolla todo tipo de opúsculos para divertir a la gente que quiere. Uno es un Amigo con mayúsulas. El otro, también Amigo, tiene la constancia y empeño más impresionantes que he podido admirar. Mañana nos vemos, nenes.

lunes, 10 de septiembre de 2007

para Ana

No hay cosa peor que empeñarse en ser un desgraciado. Hoy he vuelto a hablar, tras excesivo tiempo, con Ana, una amiga que estoy perdiendo, pero no por falta de cuidados, sino como consecuencia de que ella ha decidido comenzar a ir perdiéndose, poco a poco, sin prisa, pero también sin pausa. Al ser éste un lugar público, no comentaré todo lo que le ha pasado, pero sí diré que es mucho, y que es grave. Y en algún lugar del camino, y del tiempo, decidió pararse, dejar de andar y quedarse en el sitio en que está ahora, desgraciadamente creo que para siempre. Lo que le ha ocurrido a Ana nos pasa a todos, porque el tiempo pasa, y la gente a la que amamos no es eterna. La gente muere, nos deja, pero nos deja sólo en la medida en que queremos que nos deje. Y la pérdida nos hunde, pero podemos utilizarla para engrandecernos y darnos cuenta de que, realmente, la gente sigue ahí, y quizás la sentimos más ahora que nunca, porque antes, como les teníamos al lado, no pensábamos tanto en ellos. La gente existe porque les percibimos, y les percibimos sintiéndoles, y les sentimos queriéndoles. Y así, nadie pasa, porque siempre queda, en la medida que les recordamos, y no dejamos de quererles. No te quedes en el camino, porque si te paras y, en vez de mirar la belleza de lo que te rodea para coger impulso, te dejas caer, no te levantarás. Y no quiero ver cómo envejeces ahí, así, con todo lo que tienes que dar al mundo, con todos los cuadros que te quedan por pintar, y con todo lo que tengo que chincharte todavía.
Un beso, Ana.
P.S.- Coge de la mano a la Feli, pásate por Lauticia, y tómate unas gambitas de mi parte mientras que recordáis los buenos -o no tan buenos, qué más da- tiempos en que estábamos todos juntos. L.

martes, 17 de julio de 2007

peculiar -más interesante- propuesta matrimonial

Ahora que están tan de moda los nuevos tipos de familia y la revisión del modelo clásico, mi querido Fernando -el pintor-, mohinaco desde hace unos días debido a asuntos personales en que no abundaré, me ha hecho la propuesta matrimonial más interesante que he tenido hasta la fecha: nos casamos, y él me cuidaría, ocupándose de la casa, la comida, la limpieza y de traer un poquillo de dinero a casa, y a cambio, yo sólo tendría que darle el cariño, la amistad, la comprensión y la compañía que de facto ya le profeso. Respecto al sexo, no sólo no le importaría y comprendería, sino que me suplicaría y agradecería que me lo buscara fuera de casa, pues él no es celoso y, de hecho, podríamos compartir alguna conqista femenina. Como he dicho, hasta la fecha nadie me ha ofrecido algo mejor. País de locos...