Todas auténticas, pues el contador, no se cómo -pero sí por qué- no incluye las mías. Y sí, es una razón para presumir. No es fácil localizar este blog y, una vez localizado, no se si volveis o no, aunque rezo porque sí. En todo caso, un blog es un sitio en que puedes ofrecer una faceta tuya que no te importa que cierta gente conozca. Una faceta que se yuxtaponga a la del amigo, el conocido, el compañero de trabajo... y que permita que los que te rodean -y los que no- se puedan hacer una idea más o menos completa de cómo es la persona, por dentro o por fuera. Y ya hechos los circunloquios debidos, sólo deciros que gracias por este regalo de Navidad. Seguid viniendo, los amigos, los conocidos y quienes espero conocer, porque es un honor saber -y ver- que a alguien, en algún lugar, le interesa lo que pongo, que es lo que pienso. No pongo nombres, por la sencilla razón de que siempre olvidaría a quienes me visitan sin conocerme, y eso no lo quiero permitir.
Un abrazo y, una vez más, gracias.
Luis
lunes, 21 de diciembre de 2009
viernes, 18 de diciembre de 2009
Wonderwall. Ryan Adams adaptando el clásico de Oasis
No sólo siempre me gustó esta canción, sino que me recuerda a alguien con quien compartí muchos años, de hecho, todos los de la oposición. No me sueln gustar las adaptaciones, salvo las que lleva a cabo Johnie Cash y alguna muy aislada, como esta. Muy buena, desde todos mis criterios. Sobre todo desde el primero: llega dentro.
Un saludo.
Un saludo.
lunes, 14 de diciembre de 2009
perspectivas de ocio y regalos inesperados de Navidad

Hoy me han regalado, como quien no quiere la cosa, la versión bilingüe -6 tomitos, señora: 6- del sueño de las mansiones rojas (nada de "sueño en el pabellón rojo", ojo), de Cao Xuequin y Gao E. Nos dijeron que para Navidades nos regalarían un librito en Chino, yo pregunté a la profe si no tendría alguna versión de dicho clásico, ella me dijo que sólo tenía la bilingüe inglés-chino en seis tomos, pero que pesaba mucho, yo le dije que si me la regalaban la arrastraba -si era menester- con las vegetaciones de rodillas por la Gran Vía, ella me dijo que vale y en el descanso me apareció con los seis mamotretos que, por ahora, se encuentran en el despacho, muy monos ellos. Eso por la cara (y, no lo neguemos, por echarle cara). Si a eso unimos el pedazo dedicatoria de Luis Royo con dibujito que me consiguió Fernando, el concierto de los Secretos del viernes, las reservas para la proyección de Star Wars con Orquesta el 20-M, y el Holandés Errante, más o menos el ocio lo tengo cubierto. Lo que no tengo cubierto es cómo leche voy a pagar lo que me piden por la mampara rara... en fin, a esperar a rebajas.
Saludos varios
domingo, 13 de diciembre de 2009
Acabo de recordar...
... Que la última película que vi con alguien fue, triste y precisamente, "Despedidas". Acabo de oir la banda sonora de Joe Isaishi, y solo una cosa podría haberme impuesto recordarla con tanta rotundidad: el olor de su colonia en su pelo, "la unica colonia que no huele bien", que le decían. Una de las pocas cosas del paso del tiempo es que purifica los recuerdos, y solo deja que permanezcan los buenos.
Nunca un primer beso me supo tan bien.
Nunca un primer beso me supo tan bien.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Se acerca la Navidad
Y como, queramos o no, esta es la época en que tenemos una excusa -la usemos o no- para ser mejores, siquiera por dos semanas,os adjunto un clip que puede que hayais visto ya, pero que me parece único. Y sí: vuelve sobre el manido tópico de los abrazos, sobre cómo hacer el mundo mejor, un tema puede que agotado, pero... qué queréis que os diga, el blog es mío, creo axiomáticamente en la posibilidad de redención y estamos en una época rara de tiempos difíciles que se suceden entre sí; en que, desgraciadamente, mucha gente va a suicidarse económicamente sin saber que hasta la tarjeta del Corte Inglés se agota. Y entonces... Por eso, no nos viene mal refrescar ciertos conceptos básicos, uno de los cuales es que el mejor lugar común para descansar y dejar de ser quienes no somos, es entre los brazos de otro ser humano. Sólo ahí, en el calor que sólo proporciona un cuerpo, podemos volver al principio, a aquel lugar en que todo era mejor, todo era más fácil, no había problemas. Creo que todo ser humano que es abrazado disfruta de la efímera oportunidad de esconderse, durante cuatro o cinco segundos, de sus fantasmas, y poder ser uno mismo, y recordar el momento mejor de su vida. La vida le espera fuera, pero el círculo creado por esos brazos nos asegura que en ese minireducto nada va a pasar: aunque se acabe el mundo. Eso de abrazar podrá ser una gilipollez, o no: yo, en todo caso, cada vez lo hago más. Y al que no le guste, pues bueno.
Hasta el lunes, señores: buen finde a todos
Hasta el lunes, señores: buen finde a todos
jueves, 3 de diciembre de 2009
Heino, Incredibly strange music y mondo bizarro
En un pequeño paréntesis más de una vida que, cercana al trastorno bipolar, intenta conjugar la armonía con el caos, os traigo uno de los mitos de la canción Schlager alemana, siquiera para demostrar que el casposismo es un bien perenne, hasta en las culturas más desarrolladas (hasta que les da por montarla, como cada medio siglo hasta la fecha, y la fastidian). Este caballero es Heino, y fue uno de los primeros -junto con Kraftwek, supongo- en desarrollar el look YSL, pero a su estilo, vamos. Es el ídolo de las sesentonas alemanas, el caballero andante de la canción de Oktoberfest, el mítico ídolo recuperado cada lustro para alterar a las nuevas generaciones... No os cuelgo una canción, porque dejais de visitarme. Unicamente os recomiendo, junto al caballero, que indagueis en la red los distintos números de "incredibly strange music", en el mismo sentido, para escuchar mientras se lee alguno de los primeros ejemplares del fanzine "nosotros somos los muertos". Toda una experiencia, que diría Roy Batty...L
PS.- Sigo buscando la entropía: si alguien la encuentra, que me llame. Se recompensará
martes, 24 de noviembre de 2009
víctima del alcoholismo de los demás
Herramientas para optimizar nuestra gestión de interacciones con los diversos operadores sociolaborales (1). La anécdota de los cubos de cangrejos
En el continuo intento de este blog por dotar a nuestros simpáticos visitantes de herramientas que optimicen sus resultados en la vida (pronúnciese "supplying of tools to optimize managing of tensions and interactions with peers and situations", y cóbrese un pastón en concepto de counseling), os incluyo una anécdota que siempre nos deja bien en esas conversaciones en que no está mal quedar relativamente bien, que dicen.
"un hijo, al salir a recibir a su padre tras un paseo de éste por la playa, observó que su progenitor llevaba dos cubos, ambos llenos de cangrejos, si bien uno de los mismos iba cuidadosamente tapado y el otro, no. Al percatarse de dicha circunstancia le preguntó al padre la causa de la misma, a lo que éste respondió:
-Es muy fácil, hijo: en el cubo tapado llevo los cangrejos americanos, y en el descubierto, los españoles.
No sintiendo satisfecha su curiosidad, el pequeño pidió a su padre más explicaciones, a lo que el padre tuvo que aclarar la cosa:
-Verás, hijo, si dejo destapado el cubo de los cangrejos americanos, éstos hacen una torre con sus propios cuerpos y, ayudándose, van saliendo poco a poco hasta quedar el cubo vacío. Con los cangrejos españoles no tengo ese problema: en cuanto los de fondo del cubo ven que uno está a punto de salir, le agarran y tiran para abajo".
Moraleja: somos la leche. Habría que hacer un libro que se llamara "la rebelión de los que valen", pero no me atrevo por no valer...
"un hijo, al salir a recibir a su padre tras un paseo de éste por la playa, observó que su progenitor llevaba dos cubos, ambos llenos de cangrejos, si bien uno de los mismos iba cuidadosamente tapado y el otro, no. Al percatarse de dicha circunstancia le preguntó al padre la causa de la misma, a lo que éste respondió:
-Es muy fácil, hijo: en el cubo tapado llevo los cangrejos americanos, y en el descubierto, los españoles.
No sintiendo satisfecha su curiosidad, el pequeño pidió a su padre más explicaciones, a lo que el padre tuvo que aclarar la cosa:
-Verás, hijo, si dejo destapado el cubo de los cangrejos americanos, éstos hacen una torre con sus propios cuerpos y, ayudándose, van saliendo poco a poco hasta quedar el cubo vacío. Con los cangrejos españoles no tengo ese problema: en cuanto los de fondo del cubo ven que uno está a punto de salir, le agarran y tiran para abajo".
Moraleja: somos la leche. Habría que hacer un libro que se llamara "la rebelión de los que valen", pero no me atrevo por no valer...
Etiquetas:
simpáticas herramientas de gestión vital
Top 40 de las gasolineras



A la espera de disponer de tiempo suficiente para ofreceros la presentación definitiva (el Pogüerpoin, que dicen algunos) del Top 40 de los casetes de gasolinera de esta nuestra piel de toro, os adjunto algunos dignos representantes de esa escena que debería ser declarada Patrimonio de la Humanidad. El domingo en el Rastro, flanqueado por el Señor Miñarro (AKA Paco Clavel) encontré el del Puma, que se une a Camilo Sexto y Tino Casal en el apartado Spanish Bizarro de la discoteca. Qu Uds. lo pasen bien.
P.S.- No me digais que el del centro de "Caviar del Caspio" no es clavaíto al Ansar...
lunes, 16 de noviembre de 2009
Pink Floyd. The Wall
La volví a ver ayer a raíz de una oferta de semanario, y sigue siendo tremenda. Quizás hoy más, en que lo que unicamente se ha democratizado es la capacidad de enloquecer, y en que los alumnos maltratan a los profesores. Un clásico que mejora a cada segundo de visionado. Respecto a las imágenes de régimen autoritario y a las animaciones, sólo las de Bill Plympton podrían estar a la par.
Las noches en que el sueño no llega
Las noches en que el sueño no llega intento pensar en cosas distintas a que, precisamente, el sueño no llegue. Entre ellas releo, reveo, recuerdo:
- Las ultimas palabras de un Roy Batti moribundo a un Blade Runner que podría haber muerto en sus manos, pero que no lo hizo
- La letanía de Bruno Ganz al motorista moribundo en "el cielo sobre Berlín"
- La reflexión sobre la vida grande hecha de pequeñas cosas, como el cuenco de leche y las fresas, que hace Max Von Sydow en "el séptimo sello"
- La despedida de Rick a su amada en Casablanca...
Ayer tocó la última reflexión de John Coffey (como el café, pero se escribe de otra forma) a un Paul Edgecomb incapaz de evitar la muerte de un milagro y que anticipa que, de algún modo, pagará por ello, en "la milla verde":
"-I'm tired, boss:
tired of being on the road, lonely as a sparrow in the rain.
Of never having me a buddy to be with,
to tell me where we's gooing to,
coming from,
or why.
Mostly I'm tired of people being ugly to each other.
I'm tired of all the pain I feel and hear in the world every day
... there's too much of it...
it's like pieces of glass in my head all the time"
Nunca mne canso de ver esta película, y mira que es larga. Supongo -sólo supongo- que será por algo
L.
- Las ultimas palabras de un Roy Batti moribundo a un Blade Runner que podría haber muerto en sus manos, pero que no lo hizo
- La letanía de Bruno Ganz al motorista moribundo en "el cielo sobre Berlín"
- La reflexión sobre la vida grande hecha de pequeñas cosas, como el cuenco de leche y las fresas, que hace Max Von Sydow en "el séptimo sello"
- La despedida de Rick a su amada en Casablanca...
Ayer tocó la última reflexión de John Coffey (como el café, pero se escribe de otra forma) a un Paul Edgecomb incapaz de evitar la muerte de un milagro y que anticipa que, de algún modo, pagará por ello, en "la milla verde":
"-I'm tired, boss:
tired of being on the road, lonely as a sparrow in the rain.
Of never having me a buddy to be with,
to tell me where we's gooing to,
coming from,
or why.
Mostly I'm tired of people being ugly to each other.
I'm tired of all the pain I feel and hear in the world every day
... there's too much of it...
it's like pieces of glass in my head all the time"
Nunca mne canso de ver esta película, y mira que es larga. Supongo -sólo supongo- que será por algo
L.
martes, 10 de noviembre de 2009
para Ana...
... Porque si no, se me queja de falta de atención en este humilde sitio. Curiosa la vida, que nunca deja de sorprenderte. Curiosa la gente que te vas encontrando a lo largo del camino, y curioso el azar, que te da sorpresas buenas cuando más lo necesitas. A y B son más que las dos primeras letras del alfabeto: son de esas personas que te recuerdan que vale la pena despertarte día a día, porque puede -sólo puede- que hoy encuentres gente la mitad de interesante que ellas. Y esa esperanza basta, por sí, para despertarte y, cuando se tercia, acostarte tarde tras una buena noche de mojito, sisha, lecturas varias y complicidades trabadas en minutos.
Es verdad que a veces la vida puede ser una playa (life is a beach, que dicen), pero otras veces agradecerías que no se acabara, sólo por seguir viviendo lo que a veces se vive.
L.
Es verdad que a veces la vida puede ser una playa (life is a beach, que dicen), pero otras veces agradecerías que no se acabara, sólo por seguir viviendo lo que a veces se vive.
L.
Centollo y botella de sidra, 5 euros
Pasó (y pasa) en "la Chalana" de Gijón, sitio mítico en época de oricios, donde se enfrentan a la crisis de la forma más inteligente posible: bajando los precios. No me explico cómo, con la que nos está cayendo, siguen los restaurantes igual de llenos. Supongo que VISA todavía permite los extralímites con sólo solicitarlo en banca Internet. En todo caso, la mayor parte de la hostelería patria, en vez de adecuar los precios a los nuevos -y rotos- bolsillos de los españoles, ha subido sus cartas hasta extremos incríbles, con lo que deduzco que de aquí a marzo asistiremos al cierre de unos cuantos restaurantes, precisamente por imprudentes, entre los cuales, afortunadamente, no estarán ni los hermanos, ni el Puerto Rico, ni la Chalana. "Centollo y botella de sidra, 5 euros (sólo en barra)", rezaba un cartel que, al final, demostró ser verdad. Así me vuelvo a subir a toda la gente, como hace 15 años, en que peregrinábamos a Luarca de 15 en 15 para que nos diera de comer Lidia, en Muñalén. Y así se sortea una crisis de modo satisfactorio para el establecimiento, que nunca sirve unicamente el centollo y la sidra, y para el cliente, que sigue dándose su capricho a la española sin perder el poder adquisitivo que le queda. Y así logras que los clientes te anuncien en sus blogs por la cara, como es el caso, hala. Que lo dicho
jueves, 5 de noviembre de 2009
La música y el universo
La música calma a las fieras. Y a aquellos que no tienen paz. La música te toma de la mano y se convierte en aquella madre cuya ausencia te golpeaba cada vez que de pequeño, por accidente, la perdías de vista. La música rige la armonía del universo hasta el punto de que lo primero que conseguimos oir, aun antes de nacer, es el ritmo del corazón que late por dos, todavía en el vientre materno. Y lo último, la monótona cadencia del monitor que indica la ausencia del ritmo que movió nuestra vida o, con suerte, la triste cadencia de las lágrimas. Y no podemos evitar que ciertas melodías nos recuerden buenos y malos momentos, buenas y malas personas, vida transcurrida, vida vivida, vida que solo vuelvo cada vez que las notas se engarzan de una manera determinada.
La música es el ansiolítico bueno,
el vino sin alcohol,
el cigarrillo de chocolate,
el oso de peluche que estaba justo encima de la almohada,
el perrito del salpicadero que siempre te daba la razón,
el pomo de conchas y caballitos de mar del cambio de marchas del Simca
la casa hecha de sábanas desplegadas encima de las sillas de la mesita de noche
la historieta de los payasos de la Tele
la última uva del fin de año
la primera vez que te dejaron quedarte a dormir en casa de un amigo
la mañana de reyes
el tunel de los piratas del parque de atracciones
la foto del Zoo
los brazos de tu padre cuando te subía para poder ver Cortylandia
los churros del domingo
la muerte del profesor Kabuto
la vuelta a casa después de meses fuera
la sonrisa de quien te espera
las lágrimas, cuando son de felicidad
la calma que se espera
la calma que se desea
la calma que por accidente nos topamos
la belleza del día perfecto,
del hola sin adios
de siempre.
La música es el ansiolítico bueno,
el vino sin alcohol,
el cigarrillo de chocolate,
el oso de peluche que estaba justo encima de la almohada,
el perrito del salpicadero que siempre te daba la razón,
el pomo de conchas y caballitos de mar del cambio de marchas del Simca
la casa hecha de sábanas desplegadas encima de las sillas de la mesita de noche
la historieta de los payasos de la Tele
la última uva del fin de año
la primera vez que te dejaron quedarte a dormir en casa de un amigo
la mañana de reyes
el tunel de los piratas del parque de atracciones
la foto del Zoo
los brazos de tu padre cuando te subía para poder ver Cortylandia
los churros del domingo
la muerte del profesor Kabuto
la vuelta a casa después de meses fuera
la sonrisa de quien te espera
las lágrimas, cuando son de felicidad
la calma que se espera
la calma que se desea
la calma que por accidente nos topamos
la belleza del día perfecto,
del hola sin adios
de siempre.
martes, 13 de octubre de 2009
Las viejas parejas
Las viejas parejas se mueren. Cada día que pasa van quedando más poquitas y, algún día, ya no quedará ninguna. Y ese día olvidaremos lo que es el amor constante, el amor paciente, el amor que se apoya, se ayuda y se toma de la mano hasta el fin. Quizás nunca haya habido sexo salvaje, ni posturas del Kamasutra, ni gemidos de esos que, soberbios, pugnan por demostrar la calidad de un acto que, hace ya tiempo, dejó de ser de amor. Pero sí hubo confianza, tranquilidad, amor del que se mira a los ojos, y aquello que te empuja a trabajar día a día con la conciencia de que, al caer la tarde, volverás a tu casa, donde encontrarás la felicidad que deseas.
El sábado murió la Lola. Y murió porque, meses atrás, había decido que ya no valía la pena vivir. La mujer es un ser tan fuerte que decide cómo da a luz, a quién quiere a su lado y, sobre todo, cuándo comenzar a morir. En el caso de las parejas de antes (las de verdad, obviamente), ellas comienzan a morir tras enterrar a su marido porque, simplemente, la vida ha dejado de tener su sentido. Para ellas nunca existirán las viejotecas, ni el ansia por vivir lo que se ve en la tele, ni otra vida que no sea la que siempre vivieron, en paz, al lado de sus maridos. Y por eso, una vez comprueban que el ritual del último adios a sus compañeros de toda la vida se ha llevado a cabo con la dignidad y el amor que merecieron, deciden que, para ellas, ha comenzado la cuenta atrás. Hace mucho que no veo amores así. Tampoco se si yo los merezco, o si tengo lo que hay que tener para quererlos. Porque los amores así duran toda una vida. Y como no están sujetos a término resolutorio, se toman las cosas con la tranquila paz de quien contempla un proyecto vital común. Y esa conciencia de la eternidad llama, a su vez, a la paciencia, y a la constancia, y al amor que, como una gran manta -de esas de pueblo de siempre- se despliega para ir cayendo, poquito a poquito, en su lógico, perfecto y eterno sitio.
Hemos perdido la confianza en que exista alguien con quien estar para siempre. Hemos desarrollado la conciencia de la duda, del miedo a que se vaya con otro -tan parejo a la falta de autoestima-, del temor a perder nuestro piso y la mitad de nuestro sueldo, y que se lo coman ella -o él- y su nuevo acompañante con quien, probablemente, lo esté haciendo ahora mismito en la cama que yo compré con mi dinero, mientras que mis hijos, confusos, intentan dormir pared con pared. No se cuántos divorcios habré visto. No se cuántos detectives, sexólogos, peritos, psicólogos, médicos... habrán intentado hacer valer impotencias, depravaciones, patologías o incompetencias. Y, sobre todo, no se cómo hemos podido llegar a hoy. Y no se a qué llegaremos cuando todas esas parejas que, como Lola, dieron ejemplo, ya no estén. Por eso, intentaré recordar cuando vuelva a dudar, y soñaré con que ese tipo de amores no ha desaparecido, sino que, como los seres de leyenda, simplemente se ha escondido en el corazón de la tierra para volver y salvarnos cuando ya nadie más nos pueda salvar.
Descansa, Lola: te lo has ganado.
El sábado murió la Lola. Y murió porque, meses atrás, había decido que ya no valía la pena vivir. La mujer es un ser tan fuerte que decide cómo da a luz, a quién quiere a su lado y, sobre todo, cuándo comenzar a morir. En el caso de las parejas de antes (las de verdad, obviamente), ellas comienzan a morir tras enterrar a su marido porque, simplemente, la vida ha dejado de tener su sentido. Para ellas nunca existirán las viejotecas, ni el ansia por vivir lo que se ve en la tele, ni otra vida que no sea la que siempre vivieron, en paz, al lado de sus maridos. Y por eso, una vez comprueban que el ritual del último adios a sus compañeros de toda la vida se ha llevado a cabo con la dignidad y el amor que merecieron, deciden que, para ellas, ha comenzado la cuenta atrás. Hace mucho que no veo amores así. Tampoco se si yo los merezco, o si tengo lo que hay que tener para quererlos. Porque los amores así duran toda una vida. Y como no están sujetos a término resolutorio, se toman las cosas con la tranquila paz de quien contempla un proyecto vital común. Y esa conciencia de la eternidad llama, a su vez, a la paciencia, y a la constancia, y al amor que, como una gran manta -de esas de pueblo de siempre- se despliega para ir cayendo, poquito a poquito, en su lógico, perfecto y eterno sitio.
Hemos perdido la confianza en que exista alguien con quien estar para siempre. Hemos desarrollado la conciencia de la duda, del miedo a que se vaya con otro -tan parejo a la falta de autoestima-, del temor a perder nuestro piso y la mitad de nuestro sueldo, y que se lo coman ella -o él- y su nuevo acompañante con quien, probablemente, lo esté haciendo ahora mismito en la cama que yo compré con mi dinero, mientras que mis hijos, confusos, intentan dormir pared con pared. No se cuántos divorcios habré visto. No se cuántos detectives, sexólogos, peritos, psicólogos, médicos... habrán intentado hacer valer impotencias, depravaciones, patologías o incompetencias. Y, sobre todo, no se cómo hemos podido llegar a hoy. Y no se a qué llegaremos cuando todas esas parejas que, como Lola, dieron ejemplo, ya no estén. Por eso, intentaré recordar cuando vuelva a dudar, y soñaré con que ese tipo de amores no ha desaparecido, sino que, como los seres de leyenda, simplemente se ha escondido en el corazón de la tierra para volver y salvarnos cuando ya nadie más nos pueda salvar.
Descansa, Lola: te lo has ganado.
sábado, 3 de octubre de 2009
Las hijas de Zapatero. No he podido evitarlo
... Lo siento. Llevo todo el sábado en el trabajo con las malhadadas clónicas y no he podido evitar el arranque de casposismo. Pero es que, con independencia de que sea de intereconomía, la idea es cachonda. Mañana vuelvo a ser "profundiglio". Hoy, la revisión en apelación de pronunciamientos absolutorios me ha fundido temporalmente las neuronas.
jueves, 1 de octubre de 2009
... Y ya me atrevo hasta con la enología
Pequeño apunte para nunca quedar mal sin tener que tirar de un Pingus o de un Chatêau d'Yquem: el viernes descubrí el Godelllo de Avanthia, D.O. Valdeorras; siento usar la pedantería (una vez más) pero es sublime: para los que se sienten con la inquietud de superar el verdejo o el Terras Gauda en sus blancos, segun lo que se precise. En dulces nunca dejen el Sauternes, desgraciadamente no igualado a fecha de hoy por ningún español y, gracias sean dadas al hacedor, el Sr. Peter Sisseck al fin cedió, y ha sacado al mercado un tinto de los suyos (de los güenos) a un precio relativamente asequible, en comparación con los 900 euros del Pingus o los 100 del Flor de Pingus: el PSI -sus iniciales: y luego hablan de egos...-. No llega a 30 euros si se busca bien, y... vale mucho la pena.Sed buenos: yo, esta noche, me voy a meter un Godellito de estos entre pecho y espalda (con ayuda, claro está).
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