domingo, 21 de octubre de 2007

Tempus fugit


Somos animales perdidos en un tiempo prestado, desconociendo si nos lo prestó Dios, para cumplir una misión infausta, o si nos lo regaló la naturaleza, simplemente para vivir y cumplir su egoista círculo de vida, muerte y abono orgánico. Lo cierto es que ese tiempo pasa, y con cada suspiro, cada segundo, cada parpadeo, nos alejamos del principio y nos acercamos, paulatinamente e inevitablemente a la necesidad de realizarnos, o de rendir cuentas ante el tiempo. Y por mucho que se demuestre que el tiempo no es lineal, que hay más de una dimensión del tiempo, eso nunca llegó a detener la hoja del segador. Y por mucho que intentemos reducir la vejez a una mera cuestión de oxidación, y la muerte a un trasunto necesario y natural, lo cierto es que un día dejamos de estar. Y algunos rezamos para que, de algún modo, las ausencias que vamos experimentando, no sean más que una ilusión que un nuevo ciclo borrará de nuestra memoria, para restablecer la eternidad. Y otros teclean "555 polihoróscopo" a las cuatro de la mañana, copiando en sus móviles una referencia de la Televisión provincial, exactamente con la misma esperanza con que otros acudían a Delfos, para que los oráculos que nunca dejarán de existir les proporcionaran las respuestas que sus espírit saben, pero que nunca podrán aceptar. Y en la India, la reencarnación es más eficiente que el grano para satisfacer un hambre de justicia que se tomará su revancha en el próximo ciclo histórico-económico, allá por el 2050. Y así, el ser humano intenta limitar o postergar su cita con la eternidad, buscando un más allá que sólo se descubre una vez hemos traspasado ese umbral. Y mientras tanto, unos viven, y otros no. Y unos construyen, otros destruyen y otros, simplemente, consumen aire y ocupan un espacio en el tiempo. Y unos intentan luchar contra su finitud temporal a través de la procreación, otros a través de las gestas (o los asesinatos en masa, que a veces parecen lo mismo) y otros, engañando a la memoria colectiva, para vivir siempre no siendo olvidados nunca. Somos manchas en el tiempo, microorganismos que el ojo del universo no logra distinaguir de la superficie de un planeta, también minúsculo, en una constelación de una galaxia de un universo infinito. Pero puede -sólo puede- que seamos el único planeta de todo el Universo en que pudimos haber nacido, y puede -no, no sólo puede: es así- que este universo tan infinito naciera de una pequeña mota, de tanta intensidad y magia, que no pudo aguantar estar sóla en la nada, y reventó, convirtiéndose en eternidad, en esperanza, en lágrimas que alimentan sedientos, en millones de granos de arena en millones de playas en que millones de actos de amor crean millones de vidas cada uno de esos segundos que constituyen cada vida. Y por eso puede que cada uno de nosotros equivalgamos a millones de constelaciones en que no pudo ni podrá haber vida, y por eso cada segundo de cada ser humano es único en toda la eternidad. Y quizás por eso este Universo a quien algunos llaman Dios esté tan empeñado en que sigamos vivos, en que nunca lleguemos a consumar el humano empeño de aniquilarnos ciclicamente. Quizás, sólo qui´zas, porque cada uno de nosotros, y cada segundo de nosotros, sea único y perviva en la memoria del universo para siempre. Aprovechad cada segundo porque, aunque llegue el momento en que no lo podais recordar, siempre habrá alguien, y todo un universo, que nunca lo olvide.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Me llaman el marino
porque dicen que tengo una novia en cada puerto.
La verdad es que nadie me espera,
ni tengo donde caerme muerto.
Y de cama en cama, y de regazo en regazo
lo que de verdad busco, y siempre se me niega
Es un cobijo, un te quiero, un solo abrazo
Y al final, entre buque y buque, bandera y bandera,
Cuando marche para siempre, no quedará ni un recuerdo.
Me llaman el marino, porque huelo a aventura
Cuando la más importante, la única que deseo
es música, que ya quedará siempre sin partitura
Y por mucho que pretenda esconder cómo realmente me veo
La verdad es que un día devine un perro que ya sólo aúlla.
Me llaman el marino, y aunque navegué muchos buques,
Y puede que hiciera historia,
Sólo deseo que me escuches,
Para no morir, siquiera en tu memoria.

(Buenas noches a todos, y que vuestro insomnio sea por causas que valgan realmente la pena)

martes, 9 de octubre de 2007

De la posibilidad de escapar a la naturaleza

A raíz de un reciente curso en León se confirmaron mis más oscuras sospechas: no podemos escapar a la naturaleza y sus leyes, del mismo modo que no podemos sustraernos a la envidia, el egoísmo, la vejez o el exeunt omnes. Elliott, el gran Dios del análisis bursátil, no hizo sino lo mismo que hicieron los que examinaban los copos de nieve, los nautilus, los helechos o las grandes obras de la pintura. Newton no sólo descubrió la ley de la gravedad, sino que se atravesó el centro del ojo con una aguja, para descubrir el nervio óptico y comprobar que la proporción del ojo humano encierra la misma relación que los brazos, la nieve, los helechos, los abetos. La proporción aurea subyace no sólo a la belleza: impregna lo minúsculo para trascender y regular las reacciones mismas de los mercados bursátiles, los bulk markets, hasta el punto de poder prever al céntimo los soportes y resistencias de los distintos impulsos bursátiles. Usando el Visual Chart para comprobar los gráficos del mercado continuo –media horita para hacernos una impresión de todos los valores-, una vez identificado el comienzo del segundo impulso –superación de un segundo lateral-, no hace falta más que trazar una línea con 0,68 y 0,32 y operar sobre las variables resultantes. El resto, apalancarse con lo que se disponga y recurrir al Hanseatic Brokerhouse para CFD’s. Y esto ya lo suponía Fibonacci, y los matemáticos griegos, y el rostro de las vestales. Nunca podremos escapar a lo que somos, por mucho que corramos, y las novedades se agotaron, hace mucho, cuando el mundo se creó.

jueves, 4 de octubre de 2007

Sin comentarios

Bienvenida

La vida, además de cruel, puede resultar en ocasiones gratamente curiosa y casual. A raíz de unos comentarios vertidos en conversaciones de esas distendidas, de las que se dan compartiendo un café, un agua con gas o un pincho de tortilla, he aquí que un pequeño grupo de personas a quienes aprecio, tanto humana como profesionalmente, han venido a dar con el blog de marras. Con uno de ellos, me he comprometido a enseñarle cómo confecionar blogs -mala cosa, porque es imposible competir con él y me va a quitar todo mi público-. Otro, a su vez, me está regalando parte de su tiempo para enseñarme cosas que no sabía -y ahora sí, gracias a él- sobre lo que ocupa mi jornada laboral; eso, además de compartir profesión, conversaciones de buceo y afinidad con la trilogía del Padrino (en especial, su banda sonora). Respecto al tercero... Ya sabe él quién es. Pista: dame un pasaporte, Danton, que me voy a los USA a forrarme con el ladrillo y a vivir como un príncipe -en Benevento- (lo de Chateaubriand, el vicio y el crimen, ya está muy manido como pista para saber de qué Carlos M. hablo). Un placer teneros por aquí, y sabeis que lo digo en serio.
P.S.- Por cierto, pego el URL de un blog verdaderamente magnífico, sugerido por Ignacio (se agradece, aunque no se esperaba menos): http://confrontationright.blogspot.com/

L.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Hay gente que en poco tiempo deviene tan importante en nuestras vidas, que con el día a día olvidamos el privilegio que supone compartir momentos y trabajo con ellos. Esa gente, una de las cosas que merece, es que se respete su dolor. Por eso termino en esta línea. Pero llenaría todo el espacio de Internet con tal de aliviar, siquiera un segundo, todo el inmerecido e incomprensible sufrimiento que la vida a veces, repentinamente, nos provoca. Estamos aquí, contigo, acompañándote. Y sabes que todo el mundo te quiere, Maestro.

Recuerdos de la Mercé








Gracias, como siempre, a Juan, Montse, Sara, Carles, los papis adoptivos, Ana, las voces de Aragorn y Amidala, Mercedes y sus hermanas, el Champanyet, el gran Peret y a la Mercé, por hacer posible festejar todos los años que, hace 7 otoños descubrí todo un nuevo mundo. Y lo tenía a una hora de avión.

Chotis en Barcelona


Un buen día nos despertamos, y nos habíamos olvidado de pensar por nosotros mismos. Un buen día nos dimos cuenta de que nos habíamos dejado el espíritu crítico en algún lugar del sueño de la noche anterior, donde murió, junto con la inquietud por desarrollar nuestras propias opiniones. Y delegamos en los gurús de la opinión pública, quienes comenzaron a decirnos qué pensar. Y pensando, no quedaba sino actuar en consecuencia, pero con las opiniones de ellos. Y dejamos de esforzarnos por buscar las verdades que, agazapadas o escondidas, como los bolets en los bosques de Vallvidrera, sólo asoman cuando se los busca con esfuerzo, ahínco y cariño. Pero al dejar de pensar dejamos de ejercitar el cerebro, y quien deja de ejercitar el cerebro comienza a pensar con el estómago, con el vientre, con el sexo, con los puños. Y así, las cabezas que pensaban se convirtieron en cabezas que ahora asienten, y las manos que asían el bic, el libro o la mano de otro, se cerraron haciéndose puños alzados, y las piernas que buscaban otros horizontes se convirtieron en máquinas de aplastar a los caídos. Y los ojos que veían se convirtieron en tontas máquinas de ver tontos programas, tontas letras escritas por tontos esclavos de quienes no tuvieron más ideal que el poder, con independencia del signo, del partido, del color. El poder no tiene siglas, sólo dueños que, admitámoslo, nunca cambian. Lo que pasa es que para que haya cuatro listos, tiene que haber cuatro millones de tontos. El problema es que la verdadera libertad sólo se da cuando se conocen todas las opciones posibles; si sólo se nos hace creer que no existe más que el blanco y el negro, perderemos los grises y el infinito de colores que convierte a cada cosa, a todas las cosas, en parte del universo, en parte de la luz. Pensemos por nosotros mismos, pensemos en libertad, y busquemos la libertad en la diversidad, en la pluralidad, en toda la riqueza de opciones. Y eso, señores, no se consigue leyendo un solo periódico, oyendo una sola radio, entrando en un solo blog. La verdad, como la verdadera belleza o la dulzura, se ensalzan cuando se las pone al lado de la mentira, la mezquindad y la acritud. Y no hay cosa peor que pensar que todo lo que dice el líder, el jefe, el presidente o el amo, es la verdad absoluta. Y los ataques vendrán de ambos lados para aquellos que defiendan la verdad sin fanatismos. Pero eso no es sino el mejor testimonio de que, esta vez en serio, nos estamos acercando al umbral de la verdad.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Equilibrio asimétrico

Hace ya un año, tuve que hacer un kit-kat sanitario con uno de mis mejores amigos: seguir a su lado, cumpliendo sus exigencias de intensidad en materia de apoyo emocional, hubiera supuesto acompañarle, no sólo por los caminos del Parque del Retiro, sino por las sendas oscuras de la depresión. En este momento, cuatro buenos amigos están con medicación, y los cuatro por lo mismo: por la imposibilidad de hacer frente a lo que saben que han de hacer, a lo inevitable. Y siguen luchando cada día, aunque saben que la lucha nació perdida y, en un ansia de racionalizar y normalizar lo que nació, espontanea e inevitablemente, con el germen de la autodestrucción, intentan lograr una solución imposible. Al final se metieron en la cama, se pusieron en posición fetal, se cubrieron hasta la cabeza con las sábanas y, sin saberlo (o sabiéndolo), empezaron a autodestruirse. Y ellas no estuvieron ahí, y sus amigos -y sus padres- no les bastamos. y se aferran a la creencia de que sus trabajos, su salud y todo lo bueno que lograron seguirá esperándoles, sin cambios, para cuando se vean capaces de volver al mundo normal, para cuando logren ascender desde el pozo donde están. Es mentira eso de que llega un momento en que no se puede caer más bajo: mientras hay vida, nunca hay una cumbre que no se pueda ascender, pero tampoco hay un fondo que tocar. Quim escribió este cuento para uno de ellos: creo que se nos puede aplicar a muchos, a casi todos, en un momento u otro de nuestras vidas. Gracias, Quim/Juan.


"La plateada motocicleta de Francisco atravesaba la meseta castellana como una bala disparada al corazón del hombre lobo. A principios de agosto, tanto la temperatura como la luminosidad resultaban muy desagradables para la conducción, pero el reencuentro con Carmen tras semanas de distanciamiento sin duda justificaba las molestias. Ella le esperaba en la habitación de un pequeño hotel del casco histórico de Segovia donde pernoctaría durante una semana. La preparación del traslado de unas obras de arte desde la ciudad del acueducto a Ourense – ciudad natal de Carmen, donde ahora ocupaba una plaza en el museo municipal – representaba la excusa perfecta para alejarse unos días de su novio formal y estar con su amante.

Durante los momentos de aquella semana en que ella no debía trabajar, Carmen y Francisco se entregaban el uno al otro con pasión arrebatada, como dos adolescentes que acaban de descubrir los placeres de la carne por primera vez. En contraste, cuando no estaban haciendo el amor, dormían, paseaban y disfrutaban de la oferta cultural y la gastronomía locales con total placidez, la misma que siente un experimentado viajante de comercio al recorrer las conocidas curvas de una carretera que separa dos etapas de su ruta habitual.

Desde que se conocieron un año y medio antes, su relación había pasado por tres etapas. Primero, mientras coincidieron en una empresa de servicios museísticos, fue el flechazo y el juramento de amor eterno. Al cabo de seis meses, cuando ella decidió aceptar el puesto en su ciudad natal, entraron en la fase de desgarramiento. Francisco estaba dispuesto a dejarlo todo atrás, pero Carmen no quiso prescindir de la comodidad que le aportaba el piso recién adquirido junto a su novio formal de los últimos cinco años y el cariño indefinido que éste le garantizaba. Finalmente, desde la pasada primavera y una vez consumado el distanciamiento geográfico, el amor entre Carmen y Francisco se manifestaba en una correspondencia constante y breves encuentros en los que, como en este último, las temperaturas del estío castellano competían en intensidad con el tórrido intercambio de caricias de los amantes.

El penúltimo día de estancia en Segovia, Carmen empezó a sentir remordimientos, no porque le estuviera poniendo los cuernos a su novio formal, sino porque se imaginaba la creciente pena de Francisco al acercarse la hora del nuevo adiós. Así se lo hizo saber a éste, igual que lo había hecho al final de las otras citas fugaces de los últimos meses. En aquellas ocasiones, él había confirmado a su amada que la congoja le invadía. Esta vez, sin embargo, su reacción fue diferente.

-- No te preocupes – dijo Francisco. Pronto volveremos a estar juntos, y experimentaremos nuevamente la felicidad de estos días.

-- Sí – asintió un tanto dubitativa Carmen – seguramente tienes razón. No podemos dejar que pase tanto tiempo como la última vez.

-- Quedémonos con el recuerdo, y disfrutemos del hecho que cada vez falta menos hasta volver a vernos – añadió él.

-- ¿Qué te pasa Francisco? Te noto extraño. En estas situaciones normalmente estás muy triste, igual que yo.

-- Es que he reflexionado y ahora prefiero tomármelo de otra manera. Desde que volviste a Galicia para trabajar en el museo caí en la depresión y sufrí un accidente de moto, debido a la somnolencia causada por los medicamentos que me recetó el psiquiatra. Por culpa de esto perdí mi empleo. Como también sabes, desde entonces me han abandonado mi mejor amigo y la mujer con la que había convivido durante diez años. Ambos me consideran un egoísta y un mentiroso compulsivo, y que si he perdido el equilibrio mental es debido a mi egocentrismo. Sencillamente, había caído en un pozo sin fondo y debía reaccionar. Ahora sé que si pretendo seguir amándote, debo tratar nuestra relación de otro modo, dosificándola. De lo contrario, dudo que sobreviva.

-- O sea – replicó airadamente Carmen – que ahora para ti nuestro amor es como una droga dura. Sólo me tomarás en cantidades limitadas y esporádicas, porque de lo contrario te engancharías y podrías sufrir una sobredosis.

-- De hecho – concluyó Francisco – nuestro amor es puro, y creo que, bajo mi nuevo enfoque, debería resultar inofensivo para la salud. La droga eres tú. Y yo, lo reconozco, soy adicto a ti. No quiero que renuncies a nada. Sigue con tu trabajo a setecientos kilómetros de distancia, sigue viviendo con tu novio formal. Sólo te pido que mantengamos el contacto y nos veamos de vez en cuando.

En la formación de los ecosistemas resulta determinante la manera en que se manifiestan en cada latitud los extremos propios del verano y del invierno, y el modo en que dichos extremos se complementan con las temperaturas y precipitaciones más moderadas del otoño y la primavera. Después de aquel encuentro Francisco y Carmen nunca más volvieron a verse. Él había identificado la causa de su falta de autoestima y los peligros que conllevaba para su salud, pretendiendo ejercer un grado razonable de control sobre ambas variables. Pero su propuesta de reordenación de extremos rompió el frágil equilibrio de su relación con Carmen. Para ella, que ya hacía tiempo que había interiorizado su propia indignidad, resultó inaceptable tener que renunciar al poder que ostentaba sobre la debilidad de su amante".
(para J.M.; F.L.; J.R; A.M. y los que todavía no lo afrontan, con cariño)

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Keep carpeting



Hoy he tenido otra ocasión de departir, esta vez amigablemente y sin códigos Civitas volando de por medio, con el gran Maestro C...chetíades, amo du mot juste y paladín del culto a la técnica jurídica, con el que he -hemos, pues generoso lo es un rato- compartido disquisiciones jurídicas, codazos asesinos, lapsus de tipografía y tequila Don Julio de bastantes lustros. -"Entre la sustancia y los accidentes siempre ha habido un mundo"-, me lanzó él, así como quien no quiere la cosa y repentinamente; gracias a Dios, estaba cerca mi adlater Johnnie C. Huts, quien le lanzó un retruécano del mismo nivel y hauteur: "me has obnubilado, C... íades". De ahí, pasamos a comparar mi visión transpiratoria de la consideración de los detalles o nuances frente a su culto, de iure y de facto, a toda pequeña afirmación que prometa una divertida sesión de disgresiones jurídicas. En otras palabras, frente a la lasitud que ciertos detalles provocan en mi zona erótico-festiva, él, cargado de dialéctico encono, y acusándome una vez más de temeraria irreflexión resolutiva, opuso su culto a toda aquella cuestión que, por pequeña que pueda parecer a los ojos del admitente, encubra una maravillosa, rica, didáctica y, ante todo divertida, oprtunidad de elucubrar sobre Ihering, Jellinek, Mucio Scaevola, Manresa, y sus progenitores femeninas. ¡Viva Omega Spielhalle, recórcholis¡
Mensaje en clave sólo para iniciados que formen parte de la nave espacial que hay al lado de cierto Colegio Mayor y Universidad Privada.

domingo, 16 de septiembre de 2007

A la recherche du temps perdu

Un día, de joven, cometí un error: me dejé llevar, y me condené a no dejar nunca de ser el mismo. Me encerraron, para siempre, por cercenar una vida que desconozco si hubiera sido mejor que la mía. Me encerraron entre cuatro paredes, y me condenaron a la sodomización, a ser humillado. Al miedo diario, a la mafia, a tener que formar parte de un submundo de estiletes, de bolis quemados para endurecer la punta y, así, poder meterla en la garganta de los enemigos. Me condenaron a perderme mi propia vida, de modo que, cuando me soltaron, ya era un viejo. Y me condenaron, otra vez, a salir a un mundo, a un tiempo, que no conocía. Y me condenaron a no ser aceptado nunca, de modo que volví a odiar, y a ser encerrado, una vez más, entre los míos. Y me di cuenta de que mi verdadero mundo era el de las paredes de la prisión que convirtieron en mi hogar. Si volviera a vivir… Si consiguiera volver a nacer, no haría lo que hice, pero intentaría nacer en otra familia, en otro barrio, en otro colegio, en otra ciudad, otro mundo, otro universo, otro tiempo, otra Historia donde los buenos siempre son felices si consiguen ser fieles a sí mismos. Paseo por las calles, en mi libertad provisional, y mis posibilidades son pocas o ninguna. Estoy harto de ayudar a aparcar coches, y mis noches se llenan de negrura. Y veo a los pijos con sus niñas guapas, y me planteo por qué yo no puedo aspirar a lo mismo. Y me planteo la posibilidad de conseguir lo que se me negó por la fuerza, por la navaja, por la violencia, por las lágrimas. Y vuelvo a oír, en mi mente, la canción triste que me guiará, me aconsejará. Me resolverá, y me salvará.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Cuidando de otros, aunque no sean como nosotros


Sin palabras. Gracias, Curra, por dejarme colgarlo: es demasiado bueno como para no compartirlo (la del vídeo es Kati, la perrita de Curra, cuidando de la nueva camada de cierta gata compañera de casa, en el Hierro). Por cierto, Curra, a ver si te vienes por Madrid, y nos tomamos unas tapillas por la Latina, mientras departimos amigablemente sobre reservas de la biosfera y el comportamiento de los buceadores en la Restinga. Un besote

jueves, 13 de septiembre de 2007

Me estás leyendo...

Casi oculto por ese mar de carpetas naranjas, intentando no molestar a la vecina, con un auricular puesto, después de una buena comida colombiana trufada de reflexiones sobre las relaciones... si, tú, AGG, te estoy viendo: soy el blog, y te estoy leyendo, a TI, ahora mismo.

lunes, 10 de septiembre de 2007

para Ana

No hay cosa peor que empeñarse en ser un desgraciado. Hoy he vuelto a hablar, tras excesivo tiempo, con Ana, una amiga que estoy perdiendo, pero no por falta de cuidados, sino como consecuencia de que ella ha decidido comenzar a ir perdiéndose, poco a poco, sin prisa, pero también sin pausa. Al ser éste un lugar público, no comentaré todo lo que le ha pasado, pero sí diré que es mucho, y que es grave. Y en algún lugar del camino, y del tiempo, decidió pararse, dejar de andar y quedarse en el sitio en que está ahora, desgraciadamente creo que para siempre. Lo que le ha ocurrido a Ana nos pasa a todos, porque el tiempo pasa, y la gente a la que amamos no es eterna. La gente muere, nos deja, pero nos deja sólo en la medida en que queremos que nos deje. Y la pérdida nos hunde, pero podemos utilizarla para engrandecernos y darnos cuenta de que, realmente, la gente sigue ahí, y quizás la sentimos más ahora que nunca, porque antes, como les teníamos al lado, no pensábamos tanto en ellos. La gente existe porque les percibimos, y les percibimos sintiéndoles, y les sentimos queriéndoles. Y así, nadie pasa, porque siempre queda, en la medida que les recordamos, y no dejamos de quererles. No te quedes en el camino, porque si te paras y, en vez de mirar la belleza de lo que te rodea para coger impulso, te dejas caer, no te levantarás. Y no quiero ver cómo envejeces ahí, así, con todo lo que tienes que dar al mundo, con todos los cuadros que te quedan por pintar, y con todo lo que tengo que chincharte todavía.
Un beso, Ana.
P.S.- Coge de la mano a la Feli, pásate por Lauticia, y tómate unas gambitas de mi parte mientras que recordáis los buenos -o no tan buenos, qué más da- tiempos en que estábamos todos juntos. L.

Vacaciones IV (fine): Asturias





Ya con unos cuantos días de trabajo, es bueno rememorar las vacaciones, siquiera para recordar que hemos descansado. San Timoteo, como siempre, gracias a la peña "Los divertios" y la capacidad de su barril de sidra; el castro de Coaña nos recuerda que el tiempo no es una mera invención para situarnos en un aquí y un ahora, y Almuña sigue ahí, como siempre, afortunadamente, para usarla como refugio y escondite siempre que se necesite. Y como siempre, Muñalén y Lydia, el afillao, los bollos preñaos con vino de mesa en las verbenas de pueblo, San Cristobal y sus acantilados, Cadavedo, el Cabanín, las bodas vaqueiras... Asturias, y todo lo que nos da, y nos seguorá dando. Hasta pronto

miércoles, 5 de septiembre de 2007

de redentionis (las cargas del pasado)

Todos tenemos fantasmas en un lugar, alejado pero no oculto, del corazón. Y estos fantasmas a veces se limitan a estar, a respirar dentro de nosotros, pero otras veces se revuelven, protestando por estar encerrados, y nos impiden seguir no vivos, pero sí viviendo. Y nos impiden darnos a otros, y nos impiden confiar, asustándonos con el recuerdo de lo que sufrimos en un pasado no muy lejano, un sufrimiento en cuyos dolores fueron paridos ellos. Y así, el miedo a volver a doler nos impide tomar decisiones que son nosotros mismos. y así va pasando la vida, sólo que la vida lo es sólo a medias. Y así dejamos de hacer cosas, de modo que el miedo a sufrir se va enquistando, y convirtiendo en apatía, en un sopor del que sólo despertamos para dormir definitivamente. Y así, la vida se pasa, como tantas otras, y nos convierte en pequeños seres humanos, agazapados en un lugar de semioscuridad, al lado de una ´luz mínima, sin poder ver las cosas con su propia luz, por miedo a que esa luz nos ciegue. Y así envejecemos, y así morimos. Y así se acaba todo, sólo que realment se acabó cuando decidimos que no volveríamos a sufrir. Y así, quienes nos hicieron sufrir nunca dejaron de habitar en nosotros, en la forma de fantasmas, en la forma de segadores, en la forma de lobos. Y sólo la valentía, la decisión, la audacia o el amor nos redimirán.
Decidiros, dejad las ataduras del miedo al dolor, y sed felices intentándolo otra vez.
(recordando protocolos, sellos de agua, Historia del Derecho y conversiones al Islam con tatuajes que sólo el fanatismo borra)

martes, 4 de septiembre de 2007

Un poco de humor: el príncipe gitano cantando "in the Ghetto". Karaoke para aprender inglés


Atendiendo al multitudinario clamor por una luz que guíe el duro camino de la lengua de Shakespeare, incluyo una canción mítica en sus dos versiones en ingles, traducida al castellano. Me consta que inspirará a aquellos que, lejos de revolcarse en la molicie haciendo honor a la humana naturaleza concupiscente, luchan por satisfacer la eterna inquietud del alma eterna por nunca dejar de aprender. Una joya didáctica que espero sea valorada en toda su amplitud.

lunes, 3 de septiembre de 2007

La versión original de Hurt, por Nine Inch Nails


Fue Trent Reznor, el vocalista de nine inch nails, quien escribió Hurt. A mí, personalmente y por legítimas -no por ello mejores- razones, prefiero la versión de Johnny Cash, si bien ambos hablan de fantasmas. En todo caso, el vídeo vale también la pena

Una gran canción. Hurt, por Johnny Cash


i hurt myself today
to see if i still feel
i focus on the pain
the only thing that's real
the needle tears a hole
the old familiar sting
try to kill it all away
but i remember everything
what have i become?
my sweetest friend
everyone i know
goes away in the end
you could have it all
my empire of dirt
i will let you down
i will make you hurt
i wear my crown of shit
on my liar's chair
full of broken thoughts
i cannot repair
beneath the stain of time
the feeling disappears
you are someone else
i am still right here
what have i become?
my sweetest friend
everyone i know
goes away in the end
you could have it all
my empire of dirt
i will let you down
i will make you hurt
if i could start again
a million miles away
i would keep myself
i would find a way
Mejora la versión original, al convertirla Johnny Cash en su canto del cisne. De las mejores interpretaciones que he tenido el honor de poder admirar. Sólo por esta versión, deberíamos recordarle. Disfrutadla, y sentidla, pues parece que estuvo esperando para poder cantarla, interpretarla, y grabarla en la memoria colectiva. El vídeo, otro testimonio.

lunes, 27 de agosto de 2007

Cosas a haber hecho en vacaciones I: De Profundis, de Miguelanxo Prado


Una película de dibujos a los que se ha animado: hasta en pausa, la película expresa más que cualquier cuadro. Únicos los momentos de la pesca, las mantas mariposa, el cementerio de barcos o la vuelta a la superficie. No os la perdais. Y Miguelanxo, espero un dibujo tuyo, onerosa o lucrativamente