lunes, 18 de enero de 2010
Lo que hace que merezca la pena aguantar carros y carretas...
... son ideas como ésta. Una sóla experiencia de este tipo, una sóla, y nos damos cuenta de la capacidad del ser humano para crear momentos que perviven en la memoria siempre, y que lavan las manchas de dolor. Y encima, gente como ellos nos los regalan. Qué fácil es destruir -o dejar que los demás se destruyan- y qué complejo es formar belleza. Pero dentro de todos y cada uno de nosotros hay, al menos, una forma de crearla. Es sólo cuestión de buscarla y luego, compartirla, como ellos. Gracias a los creadores de momentos, a los que regalan belleza, y gracias a gente que, como Stan, en cuanto la ve, nos la envía: compartir lo que se aprecia como bello, distribuir entre todos vídeos como éste, es también ser creador.
viernes, 15 de enero de 2010
Haití
Haití no nos importa una mierda: a nadie. Me pregunto por qué la gente sale ahora, toda preocupadita, enarbolando como pabellón personal las fotos de colegios derrumbados, barricadas de cuerpos y familias hacinadas. ¿Por qué ahora? Haití lleva muriéndose décadas, señores. Hemos abandonado Haití hasta el punto de que ahora, ni más ni menos, ha decido suicidarse. Estos terremotos no son sino los verdugos de una sentencia de muerte dictada, una vez más, por nuestra desidia, nuestra apatía, nuestro egoísmo, que nos lleva a prescindir totalmente de aquellos que no podemos fagocitar, como los parásitos que somos. El mundo es un precario equilibrio de parásitos y parasitados, en que los papeles se alternan cíclicamente y en que hemos aceptado que haya de ser así. Pequeño detalle: los que hemos aceptado, expresa o tácitamente, que así debe ser, somos los pocos que ahora estamos arriba, no los de abajo: que se jodan. No se engañen, señores: a Haití lo hemos reventado nosotros, no la corteza terrestre, y lentamente, como los buenos torturadores, con el médico al lado que avisaba cuándo había que parar un poquito. Si hubiera tenido infraestructuras, buenos materiales de construcción, mecanismos de control sísmico, tan usuales en los países de la zona... esto no habría pasado. Así que, vuelvo a insistir: no se engañen. Pero es lógico: ¿qué tenían los pobres Haitianos que nos pudieran ofrecer? nada. Ni petroleo, ni minerales, ni productos exclusivos, ni fauna autóctona... Lógico que les hayamos dejado tirados, muriéndose en sus chabolas sin agua corriente ni electricidad, víctimas de dictadores, vudú, miseria, desorden y desesperanza... Lógico. Así que, por favor, que se pare este estúpido buenismo tan necesario para sentirnos bien. Dejemos de dar la monedita al pobre de la Iglesia que despedimos de nuestra empresa para sentirnos bien, y poder funcionar como es debido con la amante. De verdad, ya no puedo con tanta autosatisfacción, tanta solidaridad estúpida. Si queremos que de verdad tantos miles de muertes hayan servido para algo, reflexionemos de verdad, con dos cojones, cómo este mundo ha podido llegar a ésto y, sobre todo, por qué. Afrontémoslo, e intentemos cambiarlo entre todos, desde dentro, formando opición pública seria, no limitada a unos cuantos Hippijos que no tienen nada mejor que hacer, y forcemos a los de arriba -a quienes elegimos nosotros para que nos sirvieran- a que cambien las cosas. Seguid mirando las fotos de la prensa, las montañas de cuerpos, la putrefacción de los cadáveres, y sabed una sola cosa, sólo una: eso lo hemos hecho nosotros. Y si quereis fotos de la peor muerte, la muerte en vida, que os enseñen las fotos de cómo estaba haití antes del terremoto: ya me diréis qué es peor.
De verdad lo siento, pero es así. Y no hay peor ciego que quien no puede ver, ni peor engreido que quien se cree modesto. Y nosotros subimos a los dictadores, porque nos sale más barato pagarle las putas y los caprichos a un sólo asesino que pagarle a millones de ciudadanos honrados lo que de verdad es justo por los bienes que constituyen la legítima riqueza de todo un pueblo. Pero lógico: ¿qué haríamos nosotros sin nuestro petróleo, y nuestros diamantes de sangre, y nuestro cobre y silicio para las telecomunicaciones, y nuestros patios de recreo para reventar niños tipo Bangkok...? Hay que entendernos, pobrecita civilización occidental, no sea que nos vaya a faltar lo indispensable para la manicura...
Pero no importa, porque estos pobres habrán dado sus vidas incluso para que nos sintamos bien mandando billetitos de 10 euros (que es una copaza que nos vamos a privar de beber hoy, ojo) a Hippijos sin escrúpulos, Ayuda al Haitiano y cualquier otra ONG creada para ponernos tiritas en el corazón. El problema es que la herida del corazón de la civilización occidental es tan profunda que no sirven tiritas, y ha sangrado ya tanto, que nos ha dejado sin lo más importante: la capacidad de empatizar con los que sufren y la pasión por ayudarles, dejándonos grises y, lo que es peor, vacíos.
De verdad lo siento, pero es así. Y no hay peor ciego que quien no puede ver, ni peor engreido que quien se cree modesto. Y nosotros subimos a los dictadores, porque nos sale más barato pagarle las putas y los caprichos a un sólo asesino que pagarle a millones de ciudadanos honrados lo que de verdad es justo por los bienes que constituyen la legítima riqueza de todo un pueblo. Pero lógico: ¿qué haríamos nosotros sin nuestro petróleo, y nuestros diamantes de sangre, y nuestro cobre y silicio para las telecomunicaciones, y nuestros patios de recreo para reventar niños tipo Bangkok...? Hay que entendernos, pobrecita civilización occidental, no sea que nos vaya a faltar lo indispensable para la manicura...
Pero no importa, porque estos pobres habrán dado sus vidas incluso para que nos sintamos bien mandando billetitos de 10 euros (que es una copaza que nos vamos a privar de beber hoy, ojo) a Hippijos sin escrúpulos, Ayuda al Haitiano y cualquier otra ONG creada para ponernos tiritas en el corazón. El problema es que la herida del corazón de la civilización occidental es tan profunda que no sirven tiritas, y ha sangrado ya tanto, que nos ha dejado sin lo más importante: la capacidad de empatizar con los que sufren y la pasión por ayudarles, dejándonos grises y, lo que es peor, vacíos.
Rostropovich tocando el Preludio de las Suites de cello de Bach
La eternidad se nos muestra cada momento, en cada lugar, a través de casa cosa que vemos, oimos, tocamos y, sobre todo, sentimos. La posibilidad de que un genio que murió hace ya tiempo vuelva a sentarse con su cello a tocar sólo para nosotros en una basílica francesa, y sea capaz de resucitar él junto con la belleza que creó no nos puede, no nos debe, dejar igual. Hay pocas piezas serenas capaces de mover a tanta belleza como este preludio, que demuestra que la belleza es física, que la belleza duele, que la belleza hace llorar y, así, une el dolor con la alegría para trascender los sentimientos fanáticos y demostrar que estamos hechos para volar sin alas, para volar con la imaginación, con el corazón, si el corazón está preparado. Rostropovich vuelve cada día de su lugar en el cielo para integrar el silencio de los lugares donde tocaba con la música que, respetuosa, no ocupa el lugar de aquel, sino que se integra para convivir en el mismo espacio, y hacernos no pensar en nada más que en eternidad. Pensar en cómo el silencio convive con la musica, en cómo la eternidad cabe dentro de de una caja curva de madera con 4 cuerdas, en cómo el genio es aquel capaz de descubrirnos la belleza dentro de cada cosa.
Piezas como esta quedan, indelebles, grabadas en la conciencia de todos y, a cambio, nosotros nos encargamos de que los autores de ellas no mueran nunca.
Piezas como esta quedan, indelebles, grabadas en la conciencia de todos y, a cambio, nosotros nos encargamos de que los autores de ellas no mueran nunca.
viernes, 1 de enero de 2010
Primer día de 2010
Esta tarde, caminando por el Paseo Marítimo mientras atardecía, vi algo que solo había mirado antes, pero que hoy, de todos los días, pude ver como sólo se ve aquello que quiere ser verdaderamente visto. Era un poema sobre azulejo andaluz de Manuel Alcántara:
"No pensar nunca en la muerte
y dejar irse las tardes
mirando cómo atardece.
Ver toda la mar enfrente
y no estar triste por nada
mientras el sol se arrepiente.
Y morirme de repente
el día menos pensado.
Ese en el que pienso siempre"
A veces el mundo te deja mensajes, cartas o simples recordatorios de su belleza en los lugares y momentos más adecuados. Y descubrirlos convierte el momento en único porque, siquiera por dos segundos, somos capaces de ver cada momento y lugar como lo que es: una oportunidad irrepetible que, precisamente por ello, no volverá salvo en nuestra memoria. Por eso la guardo junto a Sikkim, San Lorenzo, Rosario, Massachusets Ave. y tantos otros, para el caso de que vengan momentos en que las necesite.
"No pensar nunca en la muerte
y dejar irse las tardes
mirando cómo atardece.
Ver toda la mar enfrente
y no estar triste por nada
mientras el sol se arrepiente.
Y morirme de repente
el día menos pensado.
Ese en el que pienso siempre"
A veces el mundo te deja mensajes, cartas o simples recordatorios de su belleza en los lugares y momentos más adecuados. Y descubrirlos convierte el momento en único porque, siquiera por dos segundos, somos capaces de ver cada momento y lugar como lo que es: una oportunidad irrepetible que, precisamente por ello, no volverá salvo en nuestra memoria. Por eso la guardo junto a Sikkim, San Lorenzo, Rosario, Massachusets Ave. y tantos otros, para el caso de que vengan momentos en que las necesite.
jueves, 31 de diciembre de 2009
última comida del 2009 con Paco Hernández
En este mundo hay gente que puede arruinarte (es decir, hacerte ruin) y gente cuyo contacto te enriquece: Paco Hernández es de estos últimos.Paco Hernández es un amigo casi 40 años mayor que yo. Este fenómeno se viene dando de unos años a esta parte, y me ha demostrado que, a veces, compartimos más lugares comunes con nuestros mayores que con nuestra generación. Paco es uno de los pintores vivos españoles más importantes de este siglo, hasta el punto de que Dalí le consideró, expresa y públicamente, el mejor dibujante del mundo. Ha tenido Sala especial en más de una bienal de Venecia, ha expuesto en las galerías clásicas de Madrid, le hicieron una retrospectiva el año pasado y finaliza el 2009 con dos macroexposiciones cerradas para el 2010, una en Málaga y otra en Madrid, ésta con inicio el mismo día de San Isidro. Y sólo hay una cosa a la altura de su genio: un culturón capaz de interrelacionar en la misma conversación -racionalmente, se entiende- el Paso, el apropiacionismo, Lucio Fontana, Soutine, Dubuffet, Picasso, Malraux, el comunismo, los respaldos de la sillería de la catedral de Toledo, el Greco, las teorías de Gregorio Marañón sobre los problemas oculares de este último, la mirada de las prostitutas, la depresión de Antonio López, el vacío creativo del siglo XXI, la valentía de quien no se queda en los productos de éxito, el marketing, el Ribera del Duero con hielo, los castillos austriacos, la incansable búsqueda de la belleza, la honestidad creativa, la amistad y la sana inquietud por el futuro. Respecto a España y su constante reticencia a la autodestrucción -sin más, ruego a los que piensan mal que no extraigan consecuencias interesadas y, de hacerlo, se abstengan de volver por aquí-, sólo resaltaré una frase que, a su vez, le dijo un amigo de esos que pululan por el Gijón al albur de los artistas: Dios, trabaje lo que trabaje, siempre viene a dormir a España. Hubo unas cuantas frases más y un propósito expresado de desvelar a cierta escuela artística como los plagiadores que son, pero se lo dejo a él: no por miedo, sino por respeto.
año viejo, tarde vieja, nochevieja y nuevo -e impredecible- 2010
Qué año tan peculiar. No se si es una apreciación subjetiva mía, pero tengo la impresión de que este año han pasado muchas cosas muy distintas a mucha gente, incluido a mí. Si este fuera uno de los escritos que escribo para mí, diría que ha sido un año en que he sentido mucho, por mucha gente y con mucha intensidad, pero con resultados variables. Y al final, como en las películas buenas, el verdadero cariño se impuso. Ha pasado gente que, afortunadamente, resultó ser como parecía ser y gente que, desgraciadamente, resultó ser como temía que sería. en todo caso, creo que fui sincero a mí mismo y tomé las decisiones adecuadas: el tiempo lo dirá.
Este peculiar estado de ánimo que me embarga deriva de muchas cosas y muchas consciencias: no sólo la de que un año más ha pasado como pasa el AVE, sino la de que han ocurrido cosas de las que, con el tiempo, aprenderé. Entre ellas, unas cuantas que me han demostrado que hay muchos y distintos cuentos de hadas, y que la felicidad no sólo se encuentra en el de la princesa, el príncipe, la bruja y el hada, pues ni las verdaderas princesas son siempre vírgenes a la espera del príncipe azul, ni el prínipe azul es siempre un bigardo matadragones. Shrek es también un cuento de hadas, al igual que Crash, Monsters' ball, Magnolia, Blade Runner y tantos otros. Y no hace falta tener 5 años para creer en ellos. Curiosa la vida, curiosas las situaciones en que nos pone y curiosas nuestras decisiones y sus consecuencias.
Quedan seis horas justas para que entre el 2010: tiempo suficiente para coger el móvil y reparar, al menos, uno o dos tuertos en los que tuvimos participación. Hagámoslo.
Feliz 2010 a todos. El año que viene espero encontraros en el mismo sitio, a la misma hora.
Este peculiar estado de ánimo que me embarga deriva de muchas cosas y muchas consciencias: no sólo la de que un año más ha pasado como pasa el AVE, sino la de que han ocurrido cosas de las que, con el tiempo, aprenderé. Entre ellas, unas cuantas que me han demostrado que hay muchos y distintos cuentos de hadas, y que la felicidad no sólo se encuentra en el de la princesa, el príncipe, la bruja y el hada, pues ni las verdaderas princesas son siempre vírgenes a la espera del príncipe azul, ni el prínipe azul es siempre un bigardo matadragones. Shrek es también un cuento de hadas, al igual que Crash, Monsters' ball, Magnolia, Blade Runner y tantos otros. Y no hace falta tener 5 años para creer en ellos. Curiosa la vida, curiosas las situaciones en que nos pone y curiosas nuestras decisiones y sus consecuencias.
Quedan seis horas justas para que entre el 2010: tiempo suficiente para coger el móvil y reparar, al menos, uno o dos tuertos en los que tuvimos participación. Hagámoslo.
Feliz 2010 a todos. El año que viene espero encontraros en el mismo sitio, a la misma hora.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Navidad en las trincheras (de nuevo)
Como ya recordaba en un post de hace años, en el libro de Yves Buffetaut, "Las batallas de Flandes y de Artois, 1914-1918", hay un capítulo titulado "La increíble Navidad de 1914", donde se cuenta cómo durante la primera guerra mundial y en plena guerra de trincheras, sólo por un día, la sangre dio paso a la paz. Dicha historia fue acogida pr el director francés Christian Clarion, dando lugar a la película francesa “Feliz Navidad” (joyeux Noël), con Ian Richardson y Alex Ferns. Espero no ser acusado de ternurista si recomiendo esta película, basada en un hecho real. Como en todos los hechos reales, la decisión, oficiosa, de adoptar una tregua sólo para dar paso a un descanso de paz dio lugar al traslado, consejo de guerra y, en algunos caso, fusilamiento, de quienes decidieron dejar de matarse para descubrirse. Aún así, vale la pena seguir intentándolo. Todos podemos ver el final del camino; lo que marca la diferencia es cómo lo hemos caminado. Feliz Navidad una vez más
Feliz Navidad
Mañana es Nochebuena. Hemos olvidado lo que es la Nochebuena. Parece que ahora está de moda odiar la Navidad: para mí no. Qizás de aquí a unos años, cuando me falte gente a la que quiero, estas fehas sean extremadamente dolorosas; quizás me haga ateo, y me una al grupo de Facebook "odio la Navidad". Y quizás me siga gustando recordar que por estas fechas, en su día, yo fui feliz. A fecha de hoy, y como buen friki, sigo disfrutando de los puestos de la Plaza Mayor, del Cortylandia -que este año se ha esforzado en ser especialmente horrendo, por cierto- y de unas luces de Navidad que cada vez son menos de Navidad, pero que siguen iluminando a todos los madrileñitos de a pie. Desde luego no voy a criticar el consumismo, ni la vena económico-suicida de las mareas humanas que asaltan Preciados. Tampoco voy a mandar el PowerPoint de turno, pero sí me gustaría recordar que no es malo que la gente se ponga de acuerdo en esforzarse en tener buen rollo, siquiera un día. Que sí, que lo suyo es ser buena persona todo el año, pero ... seamos realistas, señores. Así que os deseo una feliz Navidad, que quiere decir que espero que estos días seais felices. Bueno, también los siguientes, y los siguientes... pero la felicidad es como todo lo que vale la pena: hay que abarcarlo poquito a poco.
Sed buenos, descansad y disfrutad, aunque penseis que no vais a hacerlo.
Luis
Sed buenos, descansad y disfrutad, aunque penseis que no vais a hacerlo.
Luis
lunes, 21 de diciembre de 2009
Algo pasa en Hollywwod. Flojita, flojita, flojita...
A la espera de poder ver Avatar en 3D esta noche con José, recuerdo la última película que he visto en pantalla grande, "algo pasa en Hollywood", con Robert de Niro, Sean Penn, Bruce Willis, mi querida Princesa Prometida y más, muchos más... Qué guay, cuánto actor guay reunido en la misma película. Sobre todo, porque te das cuenta de que, como dice la Timonaca -que de esto sabe un montón, inter alia-, lo más difícil para un actor es hacer de uno mismo, aserto evidente cuando se ve el lamentable papel de Bruce Willis haciendo de Bruce Willis. La cadencia de la película es la típica inherente a toda película superguay: lo suficientemente lenta como para ponderar si criticarla no te va a hacer parecer poco cultureta, pero sin darte tiempo a rememorar el cuento del traje nuevo del emperador. Como con las películas pasa como con los vinos: el mejor es el que más gusta a cada uno, y siempre hay vinos buenos y malos para todos. Esta peli es de este último grupo. Pena 16 euros que pagó el pobre José: esta noche se los compenso.
Un poco de initimidad
L
Víctor de la Fuente
20.000 visitas
Todas auténticas, pues el contador, no se cómo -pero sí por qué- no incluye las mías. Y sí, es una razón para presumir. No es fácil localizar este blog y, una vez localizado, no se si volveis o no, aunque rezo porque sí. En todo caso, un blog es un sitio en que puedes ofrecer una faceta tuya que no te importa que cierta gente conozca. Una faceta que se yuxtaponga a la del amigo, el conocido, el compañero de trabajo... y que permita que los que te rodean -y los que no- se puedan hacer una idea más o menos completa de cómo es la persona, por dentro o por fuera. Y ya hechos los circunloquios debidos, sólo deciros que gracias por este regalo de Navidad. Seguid viniendo, los amigos, los conocidos y quienes espero conocer, porque es un honor saber -y ver- que a alguien, en algún lugar, le interesa lo que pongo, que es lo que pienso. No pongo nombres, por la sencilla razón de que siempre olvidaría a quienes me visitan sin conocerme, y eso no lo quiero permitir.
Un abrazo y, una vez más, gracias.
Luis
Un abrazo y, una vez más, gracias.
Luis
viernes, 18 de diciembre de 2009
Wonderwall. Ryan Adams adaptando el clásico de Oasis
No sólo siempre me gustó esta canción, sino que me recuerda a alguien con quien compartí muchos años, de hecho, todos los de la oposición. No me sueln gustar las adaptaciones, salvo las que lleva a cabo Johnie Cash y alguna muy aislada, como esta. Muy buena, desde todos mis criterios. Sobre todo desde el primero: llega dentro.
Un saludo.
Un saludo.
lunes, 14 de diciembre de 2009
perspectivas de ocio y regalos inesperados de Navidad

Hoy me han regalado, como quien no quiere la cosa, la versión bilingüe -6 tomitos, señora: 6- del sueño de las mansiones rojas (nada de "sueño en el pabellón rojo", ojo), de Cao Xuequin y Gao E. Nos dijeron que para Navidades nos regalarían un librito en Chino, yo pregunté a la profe si no tendría alguna versión de dicho clásico, ella me dijo que sólo tenía la bilingüe inglés-chino en seis tomos, pero que pesaba mucho, yo le dije que si me la regalaban la arrastraba -si era menester- con las vegetaciones de rodillas por la Gran Vía, ella me dijo que vale y en el descanso me apareció con los seis mamotretos que, por ahora, se encuentran en el despacho, muy monos ellos. Eso por la cara (y, no lo neguemos, por echarle cara). Si a eso unimos el pedazo dedicatoria de Luis Royo con dibujito que me consiguió Fernando, el concierto de los Secretos del viernes, las reservas para la proyección de Star Wars con Orquesta el 20-M, y el Holandés Errante, más o menos el ocio lo tengo cubierto. Lo que no tengo cubierto es cómo leche voy a pagar lo que me piden por la mampara rara... en fin, a esperar a rebajas.
Saludos varios
domingo, 13 de diciembre de 2009
Acabo de recordar...
... Que la última película que vi con alguien fue, triste y precisamente, "Despedidas". Acabo de oir la banda sonora de Joe Isaishi, y solo una cosa podría haberme impuesto recordarla con tanta rotundidad: el olor de su colonia en su pelo, "la unica colonia que no huele bien", que le decían. Una de las pocas cosas del paso del tiempo es que purifica los recuerdos, y solo deja que permanezcan los buenos.
Nunca un primer beso me supo tan bien.
Nunca un primer beso me supo tan bien.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Se acerca la Navidad
Y como, queramos o no, esta es la época en que tenemos una excusa -la usemos o no- para ser mejores, siquiera por dos semanas,os adjunto un clip que puede que hayais visto ya, pero que me parece único. Y sí: vuelve sobre el manido tópico de los abrazos, sobre cómo hacer el mundo mejor, un tema puede que agotado, pero... qué queréis que os diga, el blog es mío, creo axiomáticamente en la posibilidad de redención y estamos en una época rara de tiempos difíciles que se suceden entre sí; en que, desgraciadamente, mucha gente va a suicidarse económicamente sin saber que hasta la tarjeta del Corte Inglés se agota. Y entonces... Por eso, no nos viene mal refrescar ciertos conceptos básicos, uno de los cuales es que el mejor lugar común para descansar y dejar de ser quienes no somos, es entre los brazos de otro ser humano. Sólo ahí, en el calor que sólo proporciona un cuerpo, podemos volver al principio, a aquel lugar en que todo era mejor, todo era más fácil, no había problemas. Creo que todo ser humano que es abrazado disfruta de la efímera oportunidad de esconderse, durante cuatro o cinco segundos, de sus fantasmas, y poder ser uno mismo, y recordar el momento mejor de su vida. La vida le espera fuera, pero el círculo creado por esos brazos nos asegura que en ese minireducto nada va a pasar: aunque se acabe el mundo. Eso de abrazar podrá ser una gilipollez, o no: yo, en todo caso, cada vez lo hago más. Y al que no le guste, pues bueno.
Hasta el lunes, señores: buen finde a todos
Hasta el lunes, señores: buen finde a todos
jueves, 3 de diciembre de 2009
Heino, Incredibly strange music y mondo bizarro
En un pequeño paréntesis más de una vida que, cercana al trastorno bipolar, intenta conjugar la armonía con el caos, os traigo uno de los mitos de la canción Schlager alemana, siquiera para demostrar que el casposismo es un bien perenne, hasta en las culturas más desarrolladas (hasta que les da por montarla, como cada medio siglo hasta la fecha, y la fastidian). Este caballero es Heino, y fue uno de los primeros -junto con Kraftwek, supongo- en desarrollar el look YSL, pero a su estilo, vamos. Es el ídolo de las sesentonas alemanas, el caballero andante de la canción de Oktoberfest, el mítico ídolo recuperado cada lustro para alterar a las nuevas generaciones... No os cuelgo una canción, porque dejais de visitarme. Unicamente os recomiendo, junto al caballero, que indagueis en la red los distintos números de "incredibly strange music", en el mismo sentido, para escuchar mientras se lee alguno de los primeros ejemplares del fanzine "nosotros somos los muertos". Toda una experiencia, que diría Roy Batty...L
PS.- Sigo buscando la entropía: si alguien la encuentra, que me llame. Se recompensará
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