jueves 3 de diciembre de 2009

No he podido evitarlo...

Heino, Incredibly strange music y mondo bizarro

En un pequeño paréntesis más de una vida que, cercana al trastorno bipolar, intenta conjugar la armonía con el caos, os traigo uno de los mitos de la canción Schlager alemana, siquiera para demostrar que el casposismo es un bien perenne, hasta en las culturas más desarrolladas (hasta que les da por montarla, como cada medio siglo hasta la fecha, y la fastidian). Este caballero es Heino, y fue uno de los primeros -junto con Kraftwek, supongo- en desarrollar el look YSL, pero a su estilo, vamos. Es el ídolo de las sesentonas alemanas, el caballero andante de la canción de Oktoberfest, el mítico ídolo recuperado cada lustro para alterar a las nuevas generaciones... No os cuelgo una canción, porque dejais de visitarme. Unicamente os recomiendo, junto al caballero, que indagueis en la red los distintos números de "incredibly strange music", en el mismo sentido, para escuchar mientras se lee alguno de los primeros ejemplares del fanzine "nosotros somos los muertos". Toda una experiencia, que diría Roy Batty...
L
PS.- Sigo buscando la entropía: si alguien la encuentra, que me llame. Se recompensará

martes 24 de noviembre de 2009

Ay, que hoy no salgo del trabajo hasta las tantas...

víctima del alcoholismo de los demás

La pobre feneció la noche del sábado 14 de noviembre, en un bonito lugar de Albacete, rodeada de sedientos borrachuzos y escuchando, como acordes finales de su larga vida, "las mañanitas del rey David" y los cantos populares de Villapalacios, grascias a la amabilidad de Pepelu y M.A. Para una vez que voy a catar uno de estos, tenía que colgarlo...

Herramientas para optimizar nuestra gestión de interacciones con los diversos operadores sociolaborales (1). La anécdota de los cubos de cangrejos

En el continuo intento de este blog por dotar a nuestros simpáticos visitantes de herramientas que optimicen sus resultados en la vida (pronúnciese "supplying of tools to optimize managing of tensions and interactions with peers and situations", y cóbrese un pastón en concepto de counseling), os incluyo una anécdota que siempre nos deja bien en esas conversaciones en que no está mal quedar relativamente bien, que dicen.

"un hijo, al salir a recibir a su padre tras un paseo de éste por la playa, observó que su progenitor llevaba dos cubos, ambos llenos de cangrejos, si bien uno de los mismos iba cuidadosamente tapado y el otro, no. Al percatarse de dicha circunstancia le preguntó al padre la causa de la misma, a lo que éste respondió:

-Es muy fácil, hijo: en el cubo tapado llevo los cangrejos americanos, y en el descubierto, los españoles.

No sintiendo satisfecha su curiosidad, el pequeño pidió a su padre más explicaciones, a lo que el padre tuvo que aclarar la cosa:

-Verás, hijo, si dejo destapado el cubo de los cangrejos americanos, éstos hacen una torre con sus propios cuerpos y, ayudándose, van saliendo poco a poco hasta quedar el cubo vacío. Con los cangrejos españoles no tengo ese problema: en cuanto los de fondo del cubo ven que uno está a punto de salir, le agarran y tiran para abajo".

Moraleja: somos la leche. Habría que hacer un libro que se llamara "la rebelión de los que valen", pero no me atrevo por no valer...

Top 40 de las gasolineras




A la espera de disponer de tiempo suficiente para ofreceros la presentación definitiva (el Pogüerpoin, que dicen algunos) del Top 40 de los casetes de gasolinera de esta nuestra piel de toro, os adjunto algunos dignos representantes de esa escena que debería ser declarada Patrimonio de la Humanidad. El domingo en el Rastro, flanqueado por el Señor Miñarro (AKA Paco Clavel) encontré el del Puma, que se une a Camilo Sexto y Tino Casal en el apartado Spanish Bizarro de la discoteca. Qu Uds. lo pasen bien.
P.S.- No me digais que el del centro de "Caviar del Caspio" no es clavaíto al Ansar...

lunes 16 de noviembre de 2009

Pink Floyd. The Wall

La volví a ver ayer a raíz de una oferta de semanario, y sigue siendo tremenda. Quizás hoy más, en que lo que unicamente se ha democratizado es la capacidad de enloquecer, y en que los alumnos maltratan a los profesores. Un clásico que mejora a cada segundo de visionado. Respecto a las imágenes de régimen autoritario y a las animaciones, sólo las de Bill Plympton podrían estar a la par.

Las noches en que el sueño no llega

Las noches en que el sueño no llega intento pensar en cosas distintas a que, precisamente, el sueño no llegue. Entre ellas releo, reveo, recuerdo:
- Las ultimas palabras de un Roy Batti moribundo a un Blade Runner que podría haber muerto en sus manos, pero que no lo hizo
- La letanía de Bruno Ganz al motorista moribundo en "el cielo sobre Berlín"
- La reflexión sobre la vida grande hecha de pequeñas cosas, como el cuenco de leche y las fresas, que hace Max Von Sydow en "el séptimo sello"
- La despedida de Rick a su amada en Casablanca...

Ayer tocó la última reflexión de John Coffey (como el café, pero se escribe de otra forma) a un Paul Edgecomb incapaz de evitar la muerte de un milagro y que anticipa que, de algún modo, pagará por ello, en "la milla verde":

"-I'm tired, boss:
tired of being on the road, lonely as a sparrow in the rain.
Of never having me a buddy to be with,
to tell me where we's gooing to,
coming from,
or why.
Mostly I'm tired of people being ugly to each other.
I'm tired of all the pain I feel and hear in the world every day
... there's too much of it...
it's like pieces of glass in my head all the time"

Nunca mne canso de ver esta película, y mira que es larga. Supongo -sólo supongo- que será por algo

L.

martes 10 de noviembre de 2009

para Ana...

... Porque si no, se me queja de falta de atención en este humilde sitio. Curiosa la vida, que nunca deja de sorprenderte. Curiosa la gente que te vas encontrando a lo largo del camino, y curioso el azar, que te da sorpresas buenas cuando más lo necesitas. A y B son más que las dos primeras letras del alfabeto: son de esas personas que te recuerdan que vale la pena despertarte día a día, porque puede -sólo puede- que hoy encuentres gente la mitad de interesante que ellas. Y esa esperanza basta, por sí, para despertarte y, cuando se tercia, acostarte tarde tras una buena noche de mojito, sisha, lecturas varias y complicidades trabadas en minutos.

Es verdad que a veces la vida puede ser una playa (life is a beach, que dicen), pero otras veces agradecerías que no se acabara, sólo por seguir viviendo lo que a veces se vive.

L.

Centollo y botella de sidra, 5 euros

Pasó (y pasa) en "la Chalana" de Gijón, sitio mítico en época de oricios, donde se enfrentan a la crisis de la forma más inteligente posible: bajando los precios. No me explico cómo, con la que nos está cayendo, siguen los restaurantes igual de llenos. Supongo que VISA todavía permite los extralímites con sólo solicitarlo en banca Internet. En todo caso, la mayor parte de la hostelería patria, en vez de adecuar los precios a los nuevos -y rotos- bolsillos de los españoles, ha subido sus cartas hasta extremos incríbles, con lo que deduzco que de aquí a marzo asistiremos al cierre de unos cuantos restaurantes, precisamente por imprudentes, entre los cuales, afortunadamente, no estarán ni los hermanos, ni el Puerto Rico, ni la Chalana. "Centollo y botella de sidra, 5 euros (sólo en barra)", rezaba un cartel que, al final, demostró ser verdad. Así me vuelvo a subir a toda la gente, como hace 15 años, en que peregrinábamos a Luarca de 15 en 15 para que nos diera de comer Lidia, en Muñalén. Y así se sortea una crisis de modo satisfactorio para el establecimiento, que nunca sirve unicamente el centollo y la sidra, y para el cliente, que sigue dándose su capricho a la española sin perder el poder adquisitivo que le queda. Y así logras que los clientes te anuncien en sus blogs por la cara, como es el caso, hala. Que lo dicho

jueves 5 de noviembre de 2009

La música y el universo

La música calma a las fieras. Y a aquellos que no tienen paz. La música te toma de la mano y se convierte en aquella madre cuya ausencia te golpeaba cada vez que de pequeño, por accidente, la perdías de vista. La música rige la armonía del universo hasta el punto de que lo primero que conseguimos oir, aun antes de nacer, es el ritmo del corazón que late por dos, todavía en el vientre materno. Y lo último, la monótona cadencia del monitor que indica la ausencia del ritmo que movió nuestra vida o, con suerte, la triste cadencia de las lágrimas. Y no podemos evitar que ciertas melodías nos recuerden buenos y malos momentos, buenas y malas personas, vida transcurrida, vida vivida, vida que solo vuelvo cada vez que las notas se engarzan de una manera determinada.

La música es el ansiolítico bueno,
el vino sin alcohol,
el cigarrillo de chocolate,
el oso de peluche que estaba justo encima de la almohada,
el perrito del salpicadero que siempre te daba la razón,
el pomo de conchas y caballitos de mar del cambio de marchas del Simca
la casa hecha de sábanas desplegadas encima de las sillas de la mesita de noche
la historieta de los payasos de la Tele
la última uva del fin de año
la primera vez que te dejaron quedarte a dormir en casa de un amigo
la mañana de reyes
el tunel de los piratas del parque de atracciones
la foto del Zoo
los brazos de tu padre cuando te subía para poder ver Cortylandia
los churros del domingo
la muerte del profesor Kabuto
la vuelta a casa después de meses fuera
la sonrisa de quien te espera
las lágrimas, cuando son de felicidad
la calma que se espera
la calma que se desea
la calma que por accidente nos topamos
la belleza del día perfecto,
del hola sin adios
de siempre.

martes 13 de octubre de 2009

Las viejas parejas

Las viejas parejas se mueren. Cada día que pasa van quedando más poquitas y, algún día, ya no quedará ninguna. Y ese día olvidaremos lo que es el amor constante, el amor paciente, el amor que se apoya, se ayuda y se toma de la mano hasta el fin. Quizás nunca haya habido sexo salvaje, ni posturas del Kamasutra, ni gemidos de esos que, soberbios, pugnan por demostrar la calidad de un acto que, hace ya tiempo, dejó de ser de amor. Pero sí hubo confianza, tranquilidad, amor del que se mira a los ojos, y aquello que te empuja a trabajar día a día con la conciencia de que, al caer la tarde, volverás a tu casa, donde encontrarás la felicidad que deseas.

El sábado murió la Lola. Y murió porque, meses atrás, había decido que ya no valía la pena vivir. La mujer es un ser tan fuerte que decide cómo da a luz, a quién quiere a su lado y, sobre todo, cuándo comenzar a morir. En el caso de las parejas de antes (las de verdad, obviamente), ellas comienzan a morir tras enterrar a su marido porque, simplemente, la vida ha dejado de tener su sentido. Para ellas nunca existirán las viejotecas, ni el ansia por vivir lo que se ve en la tele, ni otra vida que no sea la que siempre vivieron, en paz, al lado de sus maridos. Y por eso, una vez comprueban que el ritual del último adios a sus compañeros de toda la vida se ha llevado a cabo con la dignidad y el amor que merecieron, deciden que, para ellas, ha comenzado la cuenta atrás. Hace mucho que no veo amores así. Tampoco se si yo los merezco, o si tengo lo que hay que tener para quererlos. Porque los amores así duran toda una vida. Y como no están sujetos a término resolutorio, se toman las cosas con la tranquila paz de quien contempla un proyecto vital común. Y esa conciencia de la eternidad llama, a su vez, a la paciencia, y a la constancia, y al amor que, como una gran manta -de esas de pueblo de siempre- se despliega para ir cayendo, poquito a poquito, en su lógico, perfecto y eterno sitio.

Hemos perdido la confianza en que exista alguien con quien estar para siempre. Hemos desarrollado la conciencia de la duda, del miedo a que se vaya con otro -tan parejo a la falta de autoestima-, del temor a perder nuestro piso y la mitad de nuestro sueldo, y que se lo coman ella -o él- y su nuevo acompañante con quien, probablemente, lo esté haciendo ahora mismito en la cama que yo compré con mi dinero, mientras que mis hijos, confusos, intentan dormir pared con pared. No se cuántos divorcios habré visto. No se cuántos detectives, sexólogos, peritos, psicólogos, médicos... habrán intentado hacer valer impotencias, depravaciones, patologías o incompetencias. Y, sobre todo, no se cómo hemos podido llegar a hoy. Y no se a qué llegaremos cuando todas esas parejas que, como Lola, dieron ejemplo, ya no estén. Por eso, intentaré recordar cuando vuelva a dudar, y soñaré con que ese tipo de amores no ha desaparecido, sino que, como los seres de leyenda, simplemente se ha escondido en el corazón de la tierra para volver y salvarnos cuando ya nadie más nos pueda salvar.

Descansa, Lola: te lo has ganado.

sábado 3 de octubre de 2009

Las hijas de Zapatero. No he podido evitarlo

... Lo siento. Llevo todo el sábado en el trabajo con las malhadadas clónicas y no he podido evitar el arranque de casposismo. Pero es que, con independencia de que sea de intereconomía, la idea es cachonda. Mañana vuelvo a ser "profundiglio". Hoy, la revisión en apelación de pronunciamientos absolutorios me ha fundido temporalmente las neuronas.

jueves 1 de octubre de 2009

... Y ya me atrevo hasta con la enología

Pequeño apunte para nunca quedar mal sin tener que tirar de un Pingus o de un Chatêau d'Yquem: el viernes descubrí el Godelllo de Avanthia, D.O. Valdeorras; siento usar la pedantería (una vez más) pero es sublime: para los que se sienten con la inquietud de superar el verdejo o el Terras Gauda en sus blancos, segun lo que se precise. En dulces nunca dejen el Sauternes, desgraciadamente no igualado a fecha de hoy por ningún español y, gracias sean dadas al hacedor, el Sr. Peter Sisseck al fin cedió, y ha sacado al mercado un tinto de los suyos (de los güenos) a un precio relativamente asequible, en comparación con los 900 euros del Pingus o los 100 del Flor de Pingus: el PSI -sus iniciales: y luego hablan de egos...-. No llega a 30 euros si se busca bien, y... vale mucho la pena.
Sed buenos: yo, esta noche, me voy a meter un Godellito de estos entre pecho y espalda (con ayuda, claro está).

miércoles 30 de septiembre de 2009

Chema Madoz

Con la excusa de un libro recientemente publicado por la Fábrica Editorial (los de Matador y los Notodo) aprovecho para colgar una pequeña maravilla hecha por alguien con gusto y vida. Vale la pena, aunque esto ya lo comenzó Man Ray, y lo siguen haciendo, entre otros, el creador de la cartelera de Teatro de Madrid. Como decía D'Ors, lo que no es tradición es plagio, pero en este caso, la imaginación supera toda fuente de inspiración.
La belleza no está en un rostro, sino en cómo sonríe;
no está en unos labios, sino en lo que dicen;
no está en unos ojos, sino en cómo te miran;
no está en un cabello, sino en lo que te hace querer acariciarlo.
No está en una voz, sino en su tono, cada vez que te ve;
no está en unos brazos, sino en la forma en que te abrazan;
no está en unas palabras, sino en la verdad de las mismas;
no está en un dios, sino en la fe que nos mueve a rezar.
La belleza no está fuera,
pero nos hicieron olvidarlo
y,
a veces,
muy pocas,
algo nos lo recuerda.

martes 29 de septiembre de 2009

1984, the actor's gang, Tim Robbins y el casposismo español (spanish dandruffism)


Este domingo fuimos a ver el 1984 del actors' gang, dirigido por Tim Robbins. Más de la mitad de la gente a lo que realmente iba era a ver al protagonista de Cadena Perpetua o Mystic River, siquiera saludando al final de la función, y la cosa se llenó, máxime vistos los precios, más que populares (quitad dos ceros a 400, y se despejará la incógnita). El caso es que, respetando el criterio de Martaté, a mí me gustó tanto de concepción como de desarrollo. La puesta en escena, muy bien resuelta (que dicen los "expertos"), resultó muy resultona (que digo "yo"), y no surgió ninguno de los excesos, salidas de tono y onanismos mentales a los que últimamente los gurús de la escena contemporánea nos tienen acostumbrados. Unica pega: que no podemos evitar ser lo que somos, y los subtítulos se cascaron a mitad del primer acto. Y como somos como somos, no detuvimos a los pobres actores en el mismo momento en que el aparatejo dejó de funcionar; por contra, y esperando a que algún milagro reparara el bicho, los preclaros técnicos dejaron que los actores prosiguieran la obra, ante los rostros perdidos de muchos de los asistentes que, sin la vital asistencia de los subtítulos, llevaban impresas en sus rostros la expresión de quien ve llover. Y tras 20 minutos de interpretación perfecta pero coyunturalmente oscura hubo que pararlo todo y ponerse a arreglar el bicho. Pedazo vergüenza ajena, señores. Al final la cosa esa se arregló, los actores tuvieron la deferencia de volver a empezar desde el momento en que se interrumpió la subtitulación -lo cual permitió volver a disfrutar los 20 minutos finales del primer acto- y prosiguió la obra hasta su fin, con una gran ovación de un público que, consciente del ridículo en que había incurrido el teatro, hacía ver de la única manera en que podía que podía coexistir un buen público con una mala organización. Salió Tim Robbins, con su cara de niño y su pelopincho canoso; sonrió, con esa media sonrisa que hizo famoso su personaje de Andy Dufresne, y nos fuimos con la sensación de que habían pasado muchas cosas en muy poco tiempo. Muy buen domingo, en que ví a Tim Robbins y aproveche para disfrutar de un clásico genial. Y de verdad, no se qué me gustó más.

martes 22 de septiembre de 2009

El juego de tu vida

La noche dekl domingo vi, por primera y creo que última vez, un programa llamado “el juego de tu vida”, donde, según respondes con sinceridad a preguntas de tu intimidad en presencia de los sujetos afectados, vas ganando dinero. Obviamente, las preguntas son confeccionadas tras someter al sujeto en cuestión a un test de polígrafo de más de doscientas preguntas en que se indaga sobre todos y cada uno de los extremos de su intimidad, con lo que ya de antemano se sabe si está mintiendo o, al menos, esa percepción tiene el concursante. Transcribo, por su indudable interés académico, las respuestas más reveladoras dadas por la simpática, espontánea y sincera concursante de ayer, en presencia de su madre, su ex marido y su actual novio (además de media España, claro: el programa parece ser que tiene una audiencia de la leche). Una pena no poder plasmar las caras que se les iban quedando a los tres individuos mentados según la señorita iba respondiendo, eso sí, con una sinceridad admirable fruto de la codicia, alimentada ésta inteligentemente por la agradable presentadora que, no me cabe duda alguna, se ha ganado a pulso un sitio al lado del señor Botero (no del pintor)

Que “había perdido la cuenta de las veces que había interrumpido sus embarazos” (literal, señores: se lo juro)
Que desearía que sus padres murieran jóvenes, para así no tener que cuidarles de viejos
Que no entendía cómo su padre se había casado con su madre
Que entendería que su padre se separara de su madre
Que entendería que su padre le fuera infiel a su madre
Que había sido infiel a su exmarido
Que era infiel a su actual pareja
Que había sido infiel a su actual pareja con su exmarido
Que si su exmarido se lo pidiese, volvería sin dudarlo con el
Que fingía los orgasmos con su exmarido
Que fingía los orgasmos con su actual pareja
Que no estaba segura de que sus hijos fueran de su exmarido (esta pregunta fue retirada antes de ser respondida por la aturdida -mas inteligente- madre de la sujeta, presente, recordemos, en el escenario)

En fin, Pilarín, que diría Pedro. Además la cosa jurídicamente está maravillosamente hilada porque, al facultar a los familiares presentes a anular las preguntas que se haga al concursante antes de que éste pueda responder, es obvio que consienten tácitamente a que su intimidad sea desvelada en aquellas preguntas en que no usan de esta posibilidad (el 90%), con lo que tampoco podrían ellos demandar al programa por lesión del derecho a la intimidad personal o familiar, ni a la propia imagen.

La madre quedó por los suelos. Yo, de ser el marido, impugnaba la paternidad de los dos chicos a quienes creo todavía mis hijos; y en lo atinente al novio actual… bueno, ese no se salva ni con una camiseta en que diga “la dejé en cuanto acabó el programa, y me afeité los cuernos”. Y todo esto, por la impresionante cantidad de… 40.000 euros.

Cosas veredes, Sancho. Yo, todavía estoy en shock.

martes 15 de septiembre de 2009

king of pain: Alanis Morissette sings The Police


There's a little black spot on the sun today
It's the same old thing as yesterday
There's a black cat caught in a high tree top
There's a flag-pole rag and the wind won't stop

I have stood here before inside the pouring rain
With the world turning circles running 'round my brain
I guess I'm always hoping that you'll end this reign
But it's my destiny to be the king of pain

There's a little black spot on the sun today
(That`s my soul up there)
It's the same old thing as yesterday
(That`s my soul up there)
There's a black cat caught in a high tree top
(That`s my soul up there)
There's a flag-pole rag and the wind won't stop
(That`s my soul up there)

I have stood here before inside the pouring rain
With the world turning circles running 'round my brain
I guess I'm always hoping that you'll end this reign
But it's my destiny to be the king of pain

There's a fossil that's trapped in a high cliff wall
(That`s my soul up there)
There's a dead salmon frozen in a waterfall
(That`s my soul up there)
There's a blue whale beached by a spring tide's ebb
(That`s my soul up there)
There's a butterfly trapped in a spider's web
(That`s my soul up there)

I have stood here before inside the pouring rain
With the world turning circles running 'round my brain
I guess I'm always hoping that you'll end this reign
But it's my destiny to be the king of pain

There's a king on a throne with his eyes torn out
There's a blind man looking for a shadow of doubt
There's a rich man sleeping on a golden bed
There's a skeleton choking on a crust of bread

King of pain

There's a red fox torn by a huntsman's pack
There's a black-winged gull with a broken back
There's a little black spot on the sun today
It's the same old thing as yesterday

I have stood here before inside the pouring rain
With the world turning circles running 'round my brain
I guess I'm always hoping that you'll end this reign
But it's my destiny to be the king of pain

King of pain
I'll always be king of pain
I'll always be king of pain

Casualidades de la vida ( o no): Sting y Robaina

Fumar una narguila escuchando a Johnny Cash; fumar un Vega Robaina en su justo punto de humedad escuchando "King of pain"... Hace poco, unos compañeros de vicios coincidieron con Sting en Pinar del Río, en la casa de Robaina, el rey de los puros habanos. A uno de ellos me lo presentaron por casualidad; al otro, espero que me lo presenten dolosamente. Me consta que gourmets se han arrodillado ante el maestro purero: compartir un plato de congrí (no pido nada más), un buen rato de conversación y fumar uno de sus puros sin vitola en la explanada de su casa colonial es algo que espero pase en breve. Son los placeres de la vida los que integran la memoria perenne.